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CLM Triple crimen de Chiloeches: el autor material fue detenido tras esconderse en un hostal madrileño

Madame Noir

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Triple crimen de Chiloeches: el autor material fue detenido tras esconderse en un hostal madrileño

15/04/2024 21:20

La Guardia Civil ha detenido a tres personas en relación con el crimen de un matrimonio de 52 años y de su hija de 22 la madrugada del sábado en la urbanización Medina Azahara de Chiloeches (Guadalajara). Una de las tres personas detenida es el autor material de los hechos, un joven de 25 años, vecino de Pioz, con varios antecedentes, mientras que a los otros dos arrestados se les acusa a uno de cómplice y a otra, la novia del triple homicida, de encubridora. Según ha podido saber EL MUNDO, la principal línea que en este momento barajan los investigadores es el robo. Los tres arrestados son conocidos de la joven asesinada y su ex novio, que tenía una orden de alejamiento respecto a ella y antecedentes por robo con fuerza.

El autor del triple crimen fue arrestado ayer domingo en un hostal de un municipio de Daganzo en la Comunidad de Madrid. donde se escondió junto a su novia venezolana, de 35 años, arrestada como encubridora. Ambos fueron detenidos en este establecimiento hotelero por la Policía Judicial de la Guardia Civil de Guadalajara. La novia se registró con su DNI el pasado sábado por la tarde. Ayer domingo su pareja, Fernando P., acudió al hostal y al dar su carné de identidad en el mismo se descubrió enseguida por parte de la Guardia Civil que era el presunto autor del triple crimen. Fue localizado después de que los agentes localizaran mediante las cámaras de videovigilancia el coche que emplearon los dos detenidos para acudir hasta las puertas de la urbanización de Chiloeches.

A tenor de los primeros datos, el triple asesino fue trasladado en un turismo hasta el residencial Mediana Azara en un coche conducido por el cómplice. Este vehículo estaba a nombre de la madre del coautor. Se cree que Fernando intentó entrar en al menos dos chalés antes de acceder al adosado de la familia Villar, sabiendo que podían tener dinero en metálico y joyas al conocer por amgios que ambos tenían puestos de dirección en empresas de logística.

Los moradores escucharon algo raro dentro de la casa y de hecho, la madre llamó al 112 en busca de ayuda. La hija murió apuñalada en las escaleras cuando intentaba escapar. Sus padres fueron hallados muertos en su habitación.

El detenido habrían acabado con a puñaladas con la vida de la familia y, después, habría incendiado la casa para dificultar la investigación y destruir posibles pruebas.

El otro hijo del matrimonio fue quien encontró su casa en llamas tras regresar de una noche con sus amigos. El titular del Juzgado de instrucción número 4 de Guadalajara ha decretado el secreto de las actuaciones. Los investigadores no descartan más detenciones.

La habitación del Hostal de Daganzo donde fueron detenidos el triple asesino y su novia venezolana, ha permanecido hoy lunes precintada y custodiada por la Guardia Civil.

Esta mañana los detenidos han abandonado la Comandancia de la Guardia Civil de Guadalajara, donde se encontraban desde este domingo, para continuar con las prácticas de las diligencias abiertas de cara a la reconstrucción de los hechos.


Minuto de silencio

El crimen se produjo en la vivienda familiar situada en la urbanización Medina Azahara, en la calle Fuente Valdoma, en Chiloeches. Según explicaba horas después del suceso a EL MUNDO el alcalde de la localidad, Juan Andrés García Torrubiano, "se trataba de "una familia normal", que llevaba residiendo en el municipio desde hacía dos décadas. Muchos de los vecinos de Chiloeches, como era el caso del matrimonio fallecido, trabajan en Guadalajara (ubicada a nueve kilómetros) o en Madrid.

Los vecinos de la localidad se reunieron ayer a las 12.00 horas en la Plaza Mayor para guardar un minuto de silencio convocado por el Ayuntamiento. "Seguimos en shock, consternados por los hechos acaecidos en la madrugada de ayer", decía, en declaraciones recogidas por Efe, Marcos Cascajero, alcalde en funciones, puesto que García Torrubiano se encuentra de baja.

El Ayuntamiento de Chiloeches ha decretado dos días de luto con banderas a media hasta en todos los edificios oficiales, en señal de duelo y condena por el suceso. Este mismo lunes, a las 19.00 horas, está prevista otra concentración en la propia urbanización, donde se guardará un minuto de silencio por las víctimas.

 
La primera confesión del asesino de Chiloeches: "Los maté porque me reconocieron"

19/04/2024 09:21

En el registro del hostal en el que se alojó con su novia la Guardia Civil halló relojes, joyas y gran cantidad de éxtasis.

Fernando acabó con la vida del matrimonio formado por Ángel y Elvira, de 52 años, y su hija Laura, de 22, en Chiloeches (Guadalajara) la madrugada del pasado domingo por temor a que lo delataran tras haber entrado a su chalé a robar. Así lo declaró tras su detención el pasado domingo, horas después de los tres crímenes. «Los maté porque me reconocieron», claudicó el joven, según ha podido saber EL MUNDO.
Fernando, con un historial trufado de antecedentes policiales, había trazado un plan junto a su amigo David para entrar en el chalé de Laura, a la que conocían por ser la ex novia del tío de David, para robar. Ella, indican fuentes de la investigación a este periódico, les había contado tiempo atrás que su padre tenía una colección de relojes de lujo y que guardaba 5.000 euros en efectivo dentro de la vivienda.

Los dos jóvenes decidieron que irían a la casa, ubicada en la urbanización Medina Azahara, de madrugada y que perpetrarían el robo mientras la familia dormía. Llegaron en el coche de la madre de David, después de que su hijo se lo cogiera sin que ella lo supiera. Fernando bajó con dos machetes de grandes dimensiones mientras David se quedó esperando en el vehículo, insisten las mismas fuentes.
Fernando entró en la casa solo. Nadie más le acompañó. Elvira se dio cuenta de su presencia al escucharlo. Ella no le conocía. Eran las 03.05 de la madrugada del domingo. La mujer llamó al 112. «Alguien ha entrado en mi casa», alertó con la voz entrecortada. Laura lo vio y, en ese momento, el robo se convirtió en asesinato. Fernando, tal como ha admitido, tuvo miedo de que Laura le denunciara y decidió matar a la familia. Al padre le dio más de 20 puñaladas. El hombre opuso una gran resistencia.

El matrimonio fue asesinado en el dormitorio mientras que a Laura la mató en las escaleras cuando, según sospechan los investigadores, intentaba huir. Dentro de la casa estaba el otro hijo del matrimonio, Yerai. Según aclaran las mismas fuentes, el joven llegó a su vivienda al mediodía del pasado sábado y ya no salió. Tras acabar con la vida de sus padres y de su hermana, Fernando fue a por Yerai. El joven se atrincheró en su habitación. Atrancó la puerta desde dentro con varios muebles para que Fernando no entrara. El presunto asesino desistió. Fue entonces cuando robó la colección de relojes de Ángel, joyas y dinero en efectivo y las metió en el interior de la mochila que llevaba.
Antes de salir del chalé, le prendió fuego con Yerai aún en el interior. El chico era el único que tenía su habitación en la parte de abajo de la casa. Pudo salir por una de las ventanas y dar el aviso de lo que estaba pasando en su casa. Después de que lo que iba a ser un robo se le fuera de las manos a Fernando, David también decidió cambiar los planes. Se asustó al ver la casa en llamas.
Huyó con el coche de manera que cuando salió Fernando vio que su cómplice ya no estaba. Fue por este motivo por el que con la mochila en la espalda corrió campo a través hasta conseguir llegar a Pioz. Desde allí, alguien le transportó hasta un hostal de Daganzo. Allí se alojó junto a su novia venezolana, detenida a su vez como encubridora. La mujer se registró con su DNI un día antes. A primera hora del domingo, Fernando acudió al hostal. La habitación del establecimiento ha sido, después, del chalé una de las principales fuentes de prueba. En ella, los investigadores de la Guardia Civil encontraron todos los objetos robados y también una gran cantidad de droga, concretamente pastillas de éxtasis, tal como indican las mismas fuentes. La habitación quedó precintada y de ella extrajeron dos bolsas.

La juez envió a prisión a Fernando y a David el pasado miércoles. A la novia de Fernando la dejó en libertad con cargos. Los tres eran conocidos de la joven asesinada y de su ex novio, que tenía una orden de alejamiento respecto a ella aunque los investigadores ya han descartado la violencia machista y el móvil personal en los hechos.
Los tres investigados están imputados de manera provisional como presuntos autores de tres delitos de asesinato, delito de robo con violencia en casa habitada y delito de incendio. Estas imputaciones son provisionales y se concretarán a lo largo de la investigación judicial, ya que en este momento la instrucción en una fase muy inicial.

 
El triple crimen de Chiloeches al descubierto: las heridas de Fernando, la droga del hostal y el reloj de la familia

Las heridas y los relojes robados en el triple crimen de Chiloeches

Las heridas y los relojes robados en el triple crimen de Chiloeches

Vozpópuli accede al atestado de la Guardia Civil del triple crimen atroz de la familia que vivía en una urbanización en el término municipal de Chiloeches (Guadalajara)

09/10/2024 07:13

El sumario del asesinato de la familia Villar Fernández en Chiloeches refleja la espiral de violencia que se vivió esa madrugada del 14 de abril en su casa de la Urbanización Medina Azahara. La magnitud del triple crimen quedó plasmada en las piernas y los brazos del presunto asesino Fernando que tenía cortes. Intentó destruir las pruebas provocando un incendio. Sin embargo, dejó por el camino el arma homicida. También fue intervenido en el registro de su habitación del hostal en Daganzo la colección de relojes que robó de la casa: uno de ellos tenía la imagen de uno de los seres queridos del matrimonio asesinado.

El atestado de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Guadalajara muestra que los agentes tuvieron el nombre de los presuntos responsables pocas horas después del triple asesinato de Ángel, Elvira y Laura. Las cámaras de seguridad captaron como David dejó a su amigo Fernando en el exterior de la valla de la urbanización de Chiloeches.

Y es que el turismo que conducía no dejaba lugar a dudas: le faltaba el parachoques trasero. Las cámaras de videovigilancia de la urbanización captaron al joven, vestido todo de negro, huir con una mochila de la zona donde se había producido el crimen.

El arma utilizada en el triple crimen de Chiloeches

El arma utilizada en el triple crimen de Chiloeches

La Guardia Civil utilizó todas las herramientas que tenían sobre la mesa para esclarecer este suceso. Una de ellas fue determinante: la de la gasolinera Repsol de la localidad de El Pozo en Guadalajara. También ayudó en la investigación una ubicada en el Hiper Usera de Pioz.

Todas estas diligencias llevaron a los funcionarios de Policía Judicial hasta la habitación 101 del Hostal Cervantes de la localidad de Daganzo donde se escondía Fernando, el presunto autor, con la que decía que era su novia Windybeth Bonny Guaidó. Esta joven venezolana, que es la prima del expresidente encargado de Venezuela Juan Guaidó, negó que mantuvieran una relación sentimental.


La droga de los detenidos por Chiloeches

El registro de esta dependencia fue autorizado por la magistrada del Juzgado de Instrucción número 4 de Guadalajara que se encarga de las diligencias del caso. Los investigadores incautaron una tableta de hachís de 65,58 gramos y dos paquetes de pastillas rosas, que era tusi, con un peso de 348,9 gramos. Estaban en bolsas de plástico en un armario metálico.

Las pruebas incriminatorias del crimen de Chiloeches fueron localizadas en un macetero vacío en una bolsa de color roja. Había 14 relojes, cinco pulseras (una de ellas con la inscripción de Elvira y una fecha), pendientes y collares.

Las heridas del presunto asesino y la droga incautada

Las heridas del presunto asesino y la droga incautada

No se quedó ahí el trabajo de los guardias civiles. Entre el 13 y el 16 de abril realizaron una inspección visual en la casa de las víctimas de Chiloeches y descubrieron que el asaltante se dejó en el lugar relojes, pulseras o 500 euros en billetes de cincuenta.

Las heridas del presunto asesino de Chiloeches

Las heridas del presunto asesino de Chiloeches

Las antenas telefónicas ubicaron en las proximidades de la urbanización, pocas horas antes de los hechos, a Cristian Borja. Gracias al análisis de los dispositivos móviles, los agentes pudieron hacer un recorrido cronológico de esa madrugada desde que se acercaron a la zona, en torno a las dos de la mañana hasta que Fernando abandonó el lugar a las 6:18 horas, cuando fue captado andando por la cámara del Hiper Usera de Pioz.


El coche esperando

Y es que el coche de la madre de Fernando estuvo varios minutos apostado frente a la garita de seguridad de la urbanización de Medina Azahara. Fue divisado por el vigilante de seguridad. Había cuatro personas en su interior y mostraban gran nerviosismo.

El coche esperando frente a la garita de seguridad

El coche esperando frente a la garita de seguridad

El registro en la casa del presunto asesino se produjo el 14 de abril a las nueve de la mañana. En esa casa el joven vive con su madre en el municipio de Pioz. Los agentes localizaron en el interior una navaja con un filo de hoja de un tamaño de diez centímetros, escondido bajo uno de los colchones del domicilio. Sin embargo, el arma del crimen de Chiloeches se quedó en la casa de la familia asesinada, entre las cenizas del incendio provocado.

 
Triple crimen de Chiloeches: un amigo de los investigados les delató con un correo a la Guardia Civil

Los mensajes que aportó el joven amigo de los investigados por el triple crimen de Chiloeches

Los mensajes que aportó el joven amigo de los investigados por el triple crimen de Chiloeches

Vozpópuli accede al sumario del escalofriante triple crimen de Chiloeches (Guadalajara) donde se revela que la colaboración ciudadana fue también clave para resolver los asesinatos

10/10/2024 04:45

La Policía Judicial de la Guardia Civil de Guadalajara tenía bien encaminada las pesquisas sobre el triple crimen de Chiloeches (Guadalajara). Cuando ya estaban detenidos Fernando, David y Windy recibieron un correo electrónico que permitió aclarar aún más las circunstancias del asesinato de la familia y posteriormente propició la detención de Cristian Borja, el novio de la hija. Vozpópuli ha accedido al sumario del caso que pone de relieve el 'chapucero' plan de Fernando que dejó por el camino pistas claves de su brutal espiral de violencia.

El triple crimen de Chiloeches (Guadalajara) se desarrolló la madrugada del 13 de abril cuando aparecieron apuñalados el padre, la madre y la hija de la familia Villar Fernández en la Urbanización Medina Azahara. Pocas horas después fueron detenidos el presunto autor Fernando, su cómplice David y la 'supuesta' novia del primero Windybeth Bonny Guaidó, la que dice ser prima de Juan Guaidó, que habría tenido el puesto de encubridora.


Un correo electrónico a la Guardia Civil

Las novedades del caso llegaron el 28 de abril cuando fue detenido también Cristian Borja, el novio de Laura, la joven fallecida en Chiloeches. ¿Qué ocurrió esas semanas para que la Guardia Civil arrestara a este joven?. La respuesta a esta pregunta se encuentra en el sumario al que ha tenido acceso Vozpópuli.

Las llamadas que realizó al joven, el presunto asesino de Chiloeches

Las llamadas que realizó al joven, el presunto asesino de Chiloeches

Y es que uno de los amigos de los detenidos cuando se enteró por la televisión el sábado 13 de abril de lo que había pasado en Chiloeches decidió tres días después "escribir un correo electrónico a colabora@guardiacivil.org pidiendo una reunión". Este chico prestó declaración el 18 de abril ante los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Guadalajara para desvelar muchas incógnitas del caso.

El testigo conocía a Cristian, Fernando y David desde que iban al colegio. Tres meses antes del suceso quedó con ellos a petición del novio de Laura en un bar de la localidad de Pioz. Después de comer y beber, según su declaración, Cristian Borja le propuso conducir un coche para cometer un robo en casa de su novia.


Las llamadas del presunto asesino de Chiloeches

El último detenido por el triple crimen de Chiloeches afirmó que en la casa había unos 30.000 euros en efectivos y una colección de relojes. También manifestó que "el padre de Laura abusaba sexualmente de ella". En un primer momento, este joven pensó que se trataba de una "bravuconada" de su amigo porque solía decir "muchas tonterías de este tipo".

Sin embargo, tres semanas después, en el bar Tinder de Pioz, el joven volvió a coincidir con Cristian Borja y Fernando y le volvió a ofrecer el trabajo de conductor. Aseguraron tener muchas deudas y el testigo ya sí que dio veracidad a la propuesta y se negó a colaborar con ellos.

Los mensajes horas antes del triple crimen de Chiloeches

Los mensajes horas antes del triple crimen de Chiloeches

Se da la circunstancia de que horas antes del crimen de Chiloeches, este joven recibió dos llamadas de Fernando en su teléfono móvil. Le preguntó si estaba sereno para "hacer algo" pero se iba a ir de "fiesta". Este sujeto estuvo de fiesta en Guadalajara durante toda la noche en el pub Mombasa.

Cuando vio las noticias por el triple asesinato decidió ponerse en contacto por correo electrónico con la Guardia Civil. Los agentes le preguntaron por el plan de Cristian Borja para cometer el robo: "Aprovecharía un día en el que los padres de Laura no estuvieran en casa para que Cristian se llevara a comer o a cenar a Laura".


El teléfono de Fernando, en la casa de Chiloeches

El plan de Fernando, que estuvo lleno de errores, se torció totalmente en la casa de la familia Villar Fernández. El Equipo Central de Inspecciones Oculares del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil durante la mañana del 16 de abril encontró, en la cama del dormitorio principal de donde ocurrieron los hechos, un teléfono móvil de la marca Honor.

Los agentes del instituto Armado verificaron a quién pertenecía este dispositivo móvil por medio de la tarjeta SIM. Este teléfono pertenecía a Fernando, el presunto autor de los hechos que se lo dejó tirado en el escenario del crimen.


Deudas de droga

Este testigo afirmó que los detenidos por el crimen de Chiloeches tenían deudas por droga. Llegó a declarar que Fernando"menudeaba con tusi, cristal, cocaína, éxtasis y viagra". Al parecer debía dinero a las personas que le facilitaba esta sustancia.

La fuga captada por las cámaras del sospechoso del triple crimen de Chiloeches

La fuga captada por las cámaras del sospechoso del triple crimen de Chiloeches

El compañero de los colegio de los investigados aportó a los investigadores de la Guardia Civil las capturas de pantalla de la noche del triple asesinato. No tenía la mejor relación con estos chicos. Les llegó a bloquear del teléfono porque no le gustaba que le relacionaran con "las actividades que estos realizaban como pequeños hurtos, menudeo y falsas estafas". Unos delitos que fueron el germen de los brutales asesinatos de Chiloeches.

 
La declaración del último detenido por el crimen de Chiloeches: "Hubiera arrancado la cabeza a Fernando"

Ver el archivos adjunto copy_B3D13AD4-BF66-4717-ACF1-147D7ED8D088.mov

Vozpópuli accede a la declaración de Cristian Borja, el novio de Laura, el último de los detenidos por el triple crimen de Chiloeches

14/10/2024 04:45

El último detenido, hasta el momento, por el triple crimen de Chiloeches fue Cristian Borja, el novio de Laura. El arresto se produjo gracias a un correo electrónico que recibió la Guardia Civil con información del caso. Este joven ingresó en prisión por ser el supuesto inductor del plan del robo en la casa de la familia de su pareja en la urbanización Medina Azahara. Vozpópuli ha accedido a su declaración en sede judicial donde negó todos los hechos y afirmó que de haber sabido las intenciones de su amigo Fernando le "hubiera arrancado la cabeza".

Uno de los amigos de los detenidos cuando se enteró por la televisión el sábado 13 de abril de lo que había pasado en Chiloeches decidió tres días después "escribir un correo electrónico a colabora@guardiacivil.org pidiendo una reunión". Este chico prestó declaración el 18 de abril ante los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Guadalajara para desvelar muchas incógnitas del caso.

El testigo conocía a Cristian, Fernando y David desde que iban al colegio. Tres meses antes del suceso quedó con ellos a petición del novio de Laura en un bar de la localidad de Pioz. Después de comer y beber, según su declaración, Cristian Borja le propuso conducir un coche para cometer un robo en casa de su novia. Esta declaración fue clave para detener dos semanas después a la pareja de la joven asesinada.

Cristian Borja fue detenido por los investigadores de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Guadalajara el 28 de abril y un día después tuvo que prestar declaración ante la titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Guadalajara, que lleva las diligencias del caso. El joven, que tiene una discapacidad mental de más del 50%, ofreció su testimonio con abundante barba y vestido totalmente de negro.

Ya en sus primeras palabras rechazó de forma radical haber participado en el triple asesinato de Chiloeches aunque no pudo rebatir las pruebas que tenían contra él: el teléfono móvil que utilizaba, que era propiedad de su madre, fue posicionado esa madrugada en las inmediaciones de la casa donde ocurrieron los hechos.


El posicionamiento del teléfono móvil

Cristian Borja afirmó que seguía manteniendo una relación sentimental con Laura, a pesar de la orden de alejamiento por un episodio de malos tratos que tenía en vigor. Reconoció que su novia había desvelado a sus amigos, Fernando y David, que su padre tenía una colección de relojes en su casa y había recibido 30.000 euros por la venta de una casa en su pueblo. Este comentario generó una discusión entre ambos pues desconfiaba de estas personas.

El investigado, al que los padres de Laura regalaron un reloj por su cumpleaños, negó de forma categórica haber propuesto a terceras personas el robo en la casa de Chiloeches. En esta línea, señaló que el día del crimen no salió de casa y estuvo durante toda la jornada hablando con su novia por videollamada, "ilusionado" porque habían quedado el sábado. "Desde las ocho hasta las dos de la mañana", aseguró.

Declaración de Cristian Borja, el novio de Laura, el último de los detenidos por el triple crimen de Chiloeches

Declaración de Cristian Borja, el novio de Laura, el último de los detenidos por el triple crimen de Chiloeches

Eso sí, no supo responder porqué el posicionamiento del teléfono móvil de su madre le situaba durante los hechos en las cercanía de la casa de su novia. "Es imposible", advirtió ante las preguntas de la juez de Guadalajara.

Cristian Borja afirmó que dejó de tener relación con Fernando, el presunto asesino, cuando notó "cosas raras" como la venta de sustancias estupefacientes. "Me empecé a apartar de él y estuve alejado. Ya ni me avisaba", añadió. A pesar de ello, la madrugada del crimen recibió dos llamadas de este joven.


"Hubiera arrancado la cabeza" al asesino de Chiloeches

"Si hubiera sabido lo que iba a hacer le hubiera arrancado la cabeza", señaló. Con el otro detenido, David, que es su primo, sí que tenía más relación. La Guardia Civil incautó para analizar el teléfono de Cristian Borja y su ordenador portátil. El novio de Laura admitió que no tenía "buena relación" con el padre de ella porque "le cortaba en muchísimas cosas", aunque se lo estaba "ganando poco a poco".

"Como voy a entrar en la casa de mi pareja a hacer tanto daño", profirió visiblemente molesto. Asimismo, reiteró que Fernando y David no le avisaban y le "dejaban apartado" a la hora de hacer planes. Unas actividad que sí hacía con Yerai, el único superviviente de Chiloeches, con quien quedaba de forma habitual.

En su testimonio, Cristian Borja afirmó que Fernando se "dedicaba a robar, a vender droga... hacía un poquito de todo". "Tu le ves y no es capaz de hacer eso. Es una persona con la que tenías confianza y te hablaba con educación, tenía estudios", aseguró.

"Si yo lo hubiese sabido antes no hubiera pasada nada pero conmigo no contaban para nada", lamentó. David "nunca me propuso lo del robo", "no quedaban conmigo, los dos estaban liados con la droga".


Cristian Borja fue trasladado a la casa después del crimen

Horas después del asesinato, a las ocho de la mañana, según el relato del novio de Laura, la Guardia Civil apareció en el domicilio donde residía con su madre. Los agentes le dijeron que "iba a ver a su novia", "me engañaron", aseguró, y fue conducido en un coche hasta Chiloeches. "Cuando vi las cámaras de televisión y la ambulancia pensé que algo había pasado", testificó.

"Directamente me derrumbé me caí al suelo cuando me enteré del asesinato", añadió. El joven reconoció que no había superado la muerte de su novia y desde ese momento toma medicamentos.

Después de prestar declaración, la Fiscalía solicitó para Cristian Borja la prisión provisional. La letrada de su defensa advirtió que había medidas menos gravosas, como la retirada del pasaporte, y que tenía arraigo en nuestro país lo que dificultaba su fuga. A pesar de ello, la magistrada decretó su ingreso en prisión. Este es el testimonio del último de los detenidos por el triple crimen de Chiloeches.

 
El crimen de Chiloeches: "Me lo propusieron pero dije que no"

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Un conocido de los encarcelados asegura que le platearon dos veces unirse al robo a una familia que acabó con tres personas muertas y una casa en llamas

18/10/2024 02:15

Los tres hombres encarcelados por el crimen de una familia de Chiloeches (Guadalajara) el pasado abril ansiaban dar un gran golpe. En especial, Fernando -considerado autor material de las puñaladas que acabaron con la vida de Ángel de 52 años, su mujer Elena de 53 y la hija de ambos, Laura, de 22 años-, obsesionado por saldar sus deudas por drogas, tal como consta en los informes de la Guardia Civil incorporados a la causa.

Fernando, Cristian y David, indica el dossier, pasaban los días planificando todo tipo de robos que en ocasiones consumaban y en otras se quedaban en delirios de grandeza. Fue Alejandro, conocido de los tres, la persona que contó a los investigadores el mundo en el que orbitaban los tres hombres, uno de ellos (Cristian) novio de Laura. El dossier contiene la totalidad de las conversaciones, mensajes, fotografías y búsquedas en internet que se hicieron desde el teléfono móvil de Fernando antes de, presuntamente, acabar con la vida de la familia de Chiloeches.

Los tres acusados por el crimen se conocían de toda la vida. Sabían que la familia de Laura tenía cierto poder adquisitivo y, según la testifical de Alejandro, un día Cristian puso sobre la mesa que los padres de Laura tenían 30.000 euros en efectivo y una colección de relojes dentro de la casa. El plan, recoge el dossier, era el siguiente: él se llevaría a su novia, de la que tenía una orden de alejamiento que ambos violentaban constantemente, a comer o a cenar. Esperarían a que los padres salieran del chalé y Fernando entraría para ejecutar el robo.

Sin embargo, nada salió como planearon. Ángel, Elena y Laura murieron acuchillados presuntamente a manos de Fernando cuando le descubrieron dentro de la casa. Yeray, hermano de Laura, pudo escapar. En su declaración, Alejandro informó a los investigadores que en el mes de febrero Cristian le propuso ser el conductor del coche en el que llegarían a la casa, a lo que él se negó. Volvió a proponérselo horas antes de los crímenes. Y ése fue el motivo de que acudiera a la Guardia Civil al descubrirse los tres cadáveres de las víctimas y el incendio posterior que afectó al chalé familiar. "Me lo propusieron pero dije que no", aseguró.

El estado de la casa tras haberle prendido fuego

El estado de la casa tras haberle prendido fuego

En sus declaraciones ante la magistrada que instruye el caso y que les envió a prisión, tanto Cristian como David -Fernando no ha declarado- se presentan como personas totalmente ajenas a la trama que ha hilvanado la Guardia Civil con abundantes testimonios y posicionamientos de sus teléfonos móviles, que les sitúan en el lugar de los hechos la madrugada en la que la familia fue asesinada. Cristian insistió ante la magistrada que el día del crimen estuvo todo el día y toda la noche en su casa ayudando a su madre y hablando con Laura por videollamada, "ilusionado" porque habían quedado el sábado. "Desde las ocho hasta las dos de la mañana", indicó ante la extrañeza de la jueza del caso.

Las antenas de telefonía, sin embargo, le desmienten y sitúan su terminal en la urbanización en la que vivía su novia. "Y, ¿cómo es posible entonces que las antenas sitúen su teléfono en esa urbanización de madrugada durante 58 minutos?", pregunta la magistrada. "Yo de casa no salí", responde.

A lo largo de su comparecencia, son varias las veces en las que niega su participación en los hechos. Asegura que no propuso realizar el robo. "No, yo soy incapaz", zanja ante las preguntas de la instructora. "Si yo supiese lo que iba a hacer (Fernando) le arranco la cabeza", contesta. Por su parte, David también se esforzó ante la magistrada por desvincularse del caso girando una y otra vez sobre la idea de que él únicamente acompañó esa noche a Fernando a la casa en la que se produjeron los crímenes sin conocer sus intenciones y que una vez que él bajó del coche que había conducido, se marchó del lugar.

Durante su comparecencia, Cristian detalló cómo supo los objetos que los padres de su novia tenían dentro de la casa. "El 7 de agosto me regalaron un reloj. Estaba con mis amigos cuando lo enseñé en una conversación normal. Fue Laura, mi novia, quien contó que su padre tenía una colección de relojes. Yo no he hecho nada. Quedaba muy poco con Fernando. Él consume de todo, es capaz de lo que sea por consumir. David también consume cocaína", explicó el acusado.

A renglón seguido, vuelve a alejarse de cualquier vinculación con Fernando. "Se dedicaba a robar, a vender droga... hacía un poquito de todo (...) Tú le ves y no es capaz de hacer eso. Es una persona con la que tenías confianza y te hablaba con educación, tenía estudios". "Si yo lo hubiese sabido antes no hubiera pasado nada pero conmigo no contaban para nada", relató. David , insistió, "nunca me propuso lo del robo" y profundizó en sus supuestos problemas con las sustancias estupefacientes: "No quedaban conmigo, los dos estaban liados con la droga".

Objetos y joyas de valor encontrados.

Objetos y joyas de valor encontrados

Pero el análisis de los terminales en las horas previas al crimen contradice esta versión y presenta a dos hombres cercanos. "¿Sigue en pie lo que tú ya sabes?", cuestionó Fernando a Cristian, a lo que este respondió: "Sí, estoy esperando tu respuesta. ¿Al final, esta noche se podría hacer eso? Que me da tiempo a llegar. Tengo conductor y todo preparado", agregó Fernando. "Pues estoy a la espera, porque no me dice nada y la estoy acribillando a mensajes. Tú tranquilo, que va a salir", concluye Cristian.

La madrugada del pasado 13 de abril, Fernando presuntamente prendió fuego a la vivienda antes de huir con un botín mísero: una colección de relojes que tenía el padre y poco más de mil euros. Solo se salvó el otro hijo, de 21 años, Yeray, que escapó mientras mataban a su familia. Fernando, precisan las mismas fuentes de la investigación, entró a la vivienda familiar con dos machetes. Le había llevado en coche David, que esperó fuera. El vehículo era de su madre. El plan era hacerse con joyas y objetos de valor de la casa y huir. Una vez en el interior del chalé, los planes iniciales cambiaron después de que Elvira advirtiera su presencia. Eran las 03.05 de la madrugada del domingo. La mujer llamó al 112. "Alguien ha entrado en mi casa", alertó con la voz entrecortada. Una de las tesis que manejan los agentes de Homicidios es que Fernando tuviera miedo a que le delataran puesto que Laura le conocía. Fue entonces cuando, presuntamente, mató a puñaladas a los tres miembros de la familia.

Al matrimonio lo acuchilló en su dormitorio, ubicado en la planta de arriba de la vivienda. A Laura, en las escaleras del domicilio.

 
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