¿Qué pasó con Lucía Vivar? (Málaga, 2017)

Lucía Vivar desapareció en la localidad malagueña de Pizarra cuando contaba con tres años. Era el 26 de julio de 2017 y se encontraba en el bar La Estación, cenando junto a sus padres, tíos y primos con motivo de la celebración del santo de su abuela paterna. Algunos de ellos estaban en el interior del local y otros, fuera, cuando dejaron de verla. En torno a las 23:30 h, sus padres comenzaron a buscarla.
A las 23:34 h se observa en una grabación de una cámara de vigilancia, situada a unos 100 metros del bar La Estación y perteneciente a una estación eléctrica, cómo Lucía corre por el arcén en dirección a Álora.
La pequeña disminuye el paso al acercarse a una caseta situada junto al andén. Justo en la esquina de la caseta parece apreciarse un destello que podría corresponder a la linterna de un teléfono móvil o a alguna parte reflectante de la ropa de una supuesta persona que podría estar esperando a la pequeña en ese punto.
Ver el archivos adjunto Grabación de la cámara de la subestación eléctrica de Pizarra.mp4
Las imágenes de la niña se toman a las 23:34:48 y, cinco minutos después, a las 23:40:49, su padre corre en el mismo sentido por las vías, gritando su nombre. Sin embargo, tras revisar las inmediaciones de la caseta, el padre de Lucía vuelve sobre sus propios pasos sin avanzar en la dirección que supuestamente había tomado la niña.
Según la grabación y atendiendo, entre otros factores, a la edad, la altura y la complexión de la pequeña, la velocidad a la que Lucía iba caminando era de 4,39 kilómetros por hora. La velocidad a la que lo hizo su padre menos de seis minutos después era de 13,17 kilómetros por hora.
Esto quiere decir que, según estas estimaciones de velocidad, el padre habría podido alcanzarla en pocos minutos. Además, el padre iba gritando su nombre en el silencio de la noche, lo que significa que la niña habría tenido algún estímulo auditivo de haber continuado corriendo en la dirección que indica la versión oficial.
Aun así, en las imágenes se observa que, una vez que llega a la caseta, el padre vuelve sobre sus propios pasos.
Francisco Vicario, abuelo de la pequeña, declaró que un chico recorrió unos tres kilómetros por la vía en dirección a Álora sin encontrarse con Lucía. Por ello, opina que tuvieron que colocarla en el punto donde apareció, ya que, según su razonamiento, ella no habría tenido tiempo de llegar hasta allí sin que la alcanzaran antes las personas que la buscaban.
Justo detrás de la caseta hay unas escaleras que podrían constituir una vía de escape para alguien que se encontrase junto a las vías. También, incluso, para Lucía. Tras esas escaleras hay un descampado y una carretera.
La versión oficial sostiene que la niña anduvo más de cuatro kilómetros junto a las vías, pero no existe ninguna prueba directa de ese recorrido. La posibilidad de que la pequeña hubiera salido, sola o acompañada, por las escaleras no se habría valorado.
El cuerpo de Lucía fue encontrado a las 6:51 h en las vías del tren, a más de cuatro kilómetros del bar en el que se encontraba con sus familiares.
Fue un maquinista de Cercanías quien la encontró al observar, durante el viaje de ida a Álora, a las 6:35 h, un bulto en la vía. En el viaje de vuelta, el maquinista accionó el freno de emergencia al identificar el bulto, pero, debido a la inercia, el tren no se detuvo de inmediato y volvió a sobrepasar el cuerpo de la niña.

Punto en el que se encontró el cuerpo de Lucía
La versión oficial de lo sucedido, según la Guardia Civil, es que Lucía caminó durante cuatro kilómetros por las vías del tren y que decidió tumbarse a dormir hasta que, más tarde, el tren la golpeó, acabando con su vida.
La Audiencia Nacional condenó en su momento al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) a pagar 176.000 euros a los padres de la pequeña por su “falta de colaboración” durante las labores de búsqueda. Tal y como denunciaron los padres, la empresa ni siquiera ordenó que dejaran de circular los trenes cuando ya se había dado aviso de que la menor podía estar caminando por las vías.
De hecho, los operarios de ADIF aseguraron inicialmente que no se veía nada en la grabación, una versión que cambiaría “cuando ya era demasiado tarde”. La niña sí aparecía caminando paralelamente a las vías del tren.
El caso se cerró como un accidente y, desde entonces, esa ha sido la hipótesis que se ha mantenido. Sin embargo, sus padres siempre han puesto en duda esta versión, ya que les resultaba muy extraño que su hija se hubiera marchado sola durante tanto tiempo, siendo tan pequeña y estando todo tan oscuro. No había iluminación artificial y aquella noche apenas había luna.
La autopsia
Pese a tratarlo como un accidente y cerrar el caso, las observaciones del doctor Frontela apuntan en una dirección diferente. El doctor Frontela determinó que la pequeña falleció a las 5:53 h de la mañana. De ello se deduce que, según esta estimación, la muerte de Lucía no pudo deberse a un hipotético golpe en la cabeza provocado por el primer tren de Cercanías que pasó aquella mañana por la línea C2, entre Málaga y Álora, ya que dicho tren no pasó por la zona del hallazgo del cuerpo hasta las 6:35 h de la mañana.
El Dr. Frontela declara en el programa Espejo Público, de Antena 3:
"Vamos a ver. Estamos hablando de la temperatura. En absoluto el cálculo de la data de la muerte la he determinado por la temperatura. Porque, lógicamente, ni se determinó ni se tienen en cuenta que no solamente hay que averiguar la temperatura del cuerpo, sino la temperatura ambiente. Miren ustedes, una de las más... digamos fiables fórmulas para determinar la data de la muerte es analizar el potasio que hay en el humor vítreo del cadáver. ¿Con qué nos encontramos en este caso? Con algo que, vamos, es para mí alucinante. Resulta que utilizaron una fórmula de hace cuarenta años. La ciencia ha avanzado mucho. Y ¿qué diferencia hay entre el criterio de los forenses y el criterio de nuestro informe? Muy sencillo, que nosotros hemos usado una fórmula de hace tres años, donde la ciencia ha avanzado y se ha actualizado. ¿Cuál es la diferencia fundamental? En la fórmula que utilizó oficialmente el... digamos los forenses, no pueden establecer la data de la muerte por el humor vítreo porque en esa fórmula no se contempla la cantidad que es necesario determinar cuando se trata de niños. Sólo sirve esa fórmula para adultos. Y en nuestro caso, gracias a unos estudios de Estocolmo se ha podido determinar las datas de la muerte desde los cero años hasta los noventa años. Esa es la diferencia fundamental...
Hay que actualizarse. En la ciencia forense hay que estar continuamente especializado y actualizado por que avance, y si no hacen usos de esos avances se quedan en el error. Miren ustedes, bueno, en primer lugar. ¿Por qué hemos averiguado la data de la muerte? Por unas fórmulas y unas, digamos, determinaciones actuales, modernas, no antiguas. Pero también les voy a decir una cosa. El determinar la data de la muerte no es absolutamente fiable en el sentido de que hay que contemplar más datos. Bastantes más datos.
Y esos más datos son determinar una cosa muy sencilla. Miren ustedes. La niña cenó al parecer -al parecer- sobre las diez y media, las once de la noche. ¿Ustedes, o alguien en su sano juicio comprende que cenando a las once o a las diez y media de la noche, a las seis o a las siete de la mañana cuando muere atropellada por el tren -hipotéticamente- conserve absolutamente toda la comida que había ingerido siete o diez horas antes? Eso es demencial. El estómago hace la digestión de la comida, no tendría comida. Pues nuestro asombro es que cuando vemos el estómago abierto de la niña tiene toda la comida que había ingerido...
¿Por qué puede suceder eso? Por dos razones. Una, porque murió pues a las once de la noche u once y media de la noche y por lo tanto al morir se paraliza la digestión y toda la comida del estómago todavía aparece a las siete de la mañana o a los dos días después. Segunda razón. Segunda razón es que recibió un golpe, la niña, a las diez y media, perdón, a las once y media, digamos media hora o una hora después de haber cenado y cuando una persona -y además se lo digo por experiencia de haber visto muchos cadáveres en esos casos- sufre un traumatismo importante en la cabeza se paraliza la digestión de la comida.
¿Qué nos está diciendo que a las seis o a siete de la mañana el estómago todavía conserve la comida? Pues que muchas horas antes haya recibido un golpe importante en la cabeza que paralizó la digestión. Esa es la explicación..."
El bote de cloroformo
En cuanto al hallazgo del bote de cloroformo en un polígono próximo a la vía y su posible relación con el caso, el Dr. Frontela manifiesta lo siguiente:
"El cloroformo es un tóxico, digámoslo así, o una sustancia volátil. La única forma de saber si a esa niña la hicieron inhalar cloroformo es hacer un análisis toxicológico de sus vísceras. La única forma. Pero le voy a explicar una dificultad que tiene el cloroformo, lo mismo que lo tiene el éter, y que en un libro que hablo de las injusticias por errores médico-legales contemplo. Mire, una niña apareció en un pozo en Punta Umbría, muerta. Cuando le hago la autopsia veo una fibra en la boca que no corresponde a su ropa. No había ningún signo de muerte. Cuando se hace el estudio toxicológico no hay ningún tóxico. Y entonces ¿por qué tenía la fibra en la boca? Porque la dieron a respirar algo. Entonces eso me dio la pista de que le habían administrado algo que era volátil, que desaparecería fácilmente. Entonces dije a los químicos que investigasen tóxicos volátiles y se dio con la tecla. La niña había muerto porque le habían dado, en ese caso, éter. Eso pasa con el cloroformo. La única forma, hoy día, de saber si a la niña le han administrado cloroformo es hacer una exhumación, hacer un estudio toxicológico de sus vísceras y el Instituto Nacional de Toxicología, por ejemplo, determinar qué tóxicos hay en su cuerpo."
Ver el archivos adjunto Vídeo Dr. Frontela 20171124.mp4
Ver el archivos adjunto Audio Dr. Frontela 20171124.mp3
Declaraciones del Dr. Frontela en el programa Tras la pista, de Telemadrid:
"La niña tenía exangües las vísceras, había perdido la sangre completamente, tan completamente que cuando se muere una persona se forman unas manchas azuladas en el dorso de la espalda que se llaman livideces cadavéricas. Ni siquiera tenía livideces cadavéricas, porque no tenía la sangre. ¿Eso qué quiere decir? Que después de recibir el golpe en la cabeza, se fue desangrando muy lentamente, muy lentamente, hasta que luego recibió el golpe con el tren..."
Ver el archivos adjunto Vídeo Dr. Frontela 20171124 (2).mp4
Ver el archivos adjunto Audio Dr Frontela 20171124 (2).mp3
Al parecer, la niña podría estar ya muerta cuando la depositaron sobre las vías, simulando la escena de un accidente. Incluso podría haber sido golpeada fuertemente en la cabeza poco tiempo después de desaparecer, lo que habría paralizado el proceso de digestión.
La exanguinación total de la niña produce controversia. Las exanguinaciones totales se fuerzan. La falta de sangre provoca un choque hipovolémico en el cuerpo humano, el corazón deja de latir y, por lo tanto, deja de bombear sangre al exterior del cuerpo a través de la herida o heridas. Esto quiere decir que debería haber quedado cierta cantidad de sangre en el cuerpo de la pequeña, aunque fuese mínima.
El caso se cierra por la vía penal como un accidente. Se determinó que Lucía falleció por un traumatismo craneoencefálico provocado por el impacto del primer tren de la mañana. Sin embargo, cualquier cuerpo que recibe el impacto de un tren se desplaza. El cuerpo habría realizado, por tanto, una trayectoria al ser golpeado.
Lucía medía 95 centímetros y pesaba 11 kilos, mientras que el tren que supuestamente la mató pesa 138 toneladas e iba circulando a 80 kilómetros por hora.
La niña presenta un traumatismo en la parte posterior izquierda de la cabeza; sin embargo, no hay signos de que hubiera movido su cuerpo. El cálculo que hacen en la prueba de peritaje concluye que el cuerpo se debería haber movido, como mínimo, 42 metros, chocando también con los bajos del tren.

Lucía Vivar desapareció en la localidad malagueña de Pizarra cuando contaba con tres años. Era el 26 de julio de 2017 y se encontraba en el bar La Estación, cenando junto a sus padres, tíos y primos con motivo de la celebración del santo de su abuela paterna. Algunos de ellos estaban en el interior del local y otros, fuera, cuando dejaron de verla. En torno a las 23:30 h, sus padres comenzaron a buscarla.
| Lugares de interés: Bar La Estación (Pizarra). Lucía Vivar se encontraba con sus familiares cenando en este bar, situado a tan solo unos pasos del andén. Cámara de vigilancia. La cámara de vigilancia grabaría a Lucía a las 23:34:48, llegando a la caseta que se encuentra junto a la vía a las 23:35:00. El padre de Lucía pasaría por este punto cinco minutos después, a las 23:40:54, se acercaría a la parte trasera de la caseta y volvería sobre sus propios pasos. Caseta y escaleras. A tan solo 100 metros del bar se encuentra la caseta a la que llega Lucía y donde es grabada por la cámara. Justo detrás de la caseta hay unas escaleras que podrían constituir una vía de escape para cualquiera que pudiera llevarse a Lucía. Bote de cloroformo. Punto aproximado en el que se encuentra un bote de cloroformo que, presuntamente, pudo ser utilizado para dormir a Lucía. Km 158,5 de la línea C2 de Cercanías entre Málaga y Álora. Punto exacto en el que es hallado el cuerpo de Lucía Vivar, en el km 158,5 de la vía del tren y junto a la carretera A-7077, en el km 3. |
| Cronología: 26 de julio de 2017 23:30 h. Lucía Vivar, que se encuentra cenando en compañía de sus familiares, desaparece en el bar La Estación (Pizarra). 23:34 h. La cámara de vigilancia de una estación eléctrica cercana al andén capta a Lucía corriendo por el andén en dirección a Álora. 23:40 h. La misma cámara capta a su padre dirigiéndose hacia la misma caseta en la que se pierde la pista de la niña, pero el padre vuelve a la estación. 27 de julio de 2017 6:35 h. El maquinista del tren de Cercanías 23151, en dirección a Álora, alerta de un bulto en la vía, concretamente en el punto kilométrico 158,5. 6:51 h. El maquinista vuelve en dirección a Pizarra y, en esta ocasión, detiene el tren. Aun así, debido a la inercia, el convoy vuelve a sobrepasar a la niña. Mediados de agosto de 2017 Un joven halla un bote de cloroformo durante la feria de Pizarra, a unos 167 metros de la vía. Este hecho se hace público en noviembre de 2017. |
A las 23:34 h se observa en una grabación de una cámara de vigilancia, situada a unos 100 metros del bar La Estación y perteneciente a una estación eléctrica, cómo Lucía corre por el arcén en dirección a Álora.
La pequeña disminuye el paso al acercarse a una caseta situada junto al andén. Justo en la esquina de la caseta parece apreciarse un destello que podría corresponder a la linterna de un teléfono móvil o a alguna parte reflectante de la ropa de una supuesta persona que podría estar esperando a la pequeña en ese punto.
Ver el archivos adjunto Grabación de la cámara de la subestación eléctrica de Pizarra.mp4
Las imágenes de la niña se toman a las 23:34:48 y, cinco minutos después, a las 23:40:49, su padre corre en el mismo sentido por las vías, gritando su nombre. Sin embargo, tras revisar las inmediaciones de la caseta, el padre de Lucía vuelve sobre sus propios pasos sin avanzar en la dirección que supuestamente había tomado la niña.
Según la grabación y atendiendo, entre otros factores, a la edad, la altura y la complexión de la pequeña, la velocidad a la que Lucía iba caminando era de 4,39 kilómetros por hora. La velocidad a la que lo hizo su padre menos de seis minutos después era de 13,17 kilómetros por hora.
Esto quiere decir que, según estas estimaciones de velocidad, el padre habría podido alcanzarla en pocos minutos. Además, el padre iba gritando su nombre en el silencio de la noche, lo que significa que la niña habría tenido algún estímulo auditivo de haber continuado corriendo en la dirección que indica la versión oficial.
Aun así, en las imágenes se observa que, una vez que llega a la caseta, el padre vuelve sobre sus propios pasos.
Francisco Vicario, abuelo de la pequeña, declaró que un chico recorrió unos tres kilómetros por la vía en dirección a Álora sin encontrarse con Lucía. Por ello, opina que tuvieron que colocarla en el punto donde apareció, ya que, según su razonamiento, ella no habría tenido tiempo de llegar hasta allí sin que la alcanzaran antes las personas que la buscaban.
Justo detrás de la caseta hay unas escaleras que podrían constituir una vía de escape para alguien que se encontrase junto a las vías. También, incluso, para Lucía. Tras esas escaleras hay un descampado y una carretera.
La versión oficial sostiene que la niña anduvo más de cuatro kilómetros junto a las vías, pero no existe ninguna prueba directa de ese recorrido. La posibilidad de que la pequeña hubiera salido, sola o acompañada, por las escaleras no se habría valorado.
El cuerpo de Lucía fue encontrado a las 6:51 h en las vías del tren, a más de cuatro kilómetros del bar en el que se encontraba con sus familiares.
Fue un maquinista de Cercanías quien la encontró al observar, durante el viaje de ida a Álora, a las 6:35 h, un bulto en la vía. En el viaje de vuelta, el maquinista accionó el freno de emergencia al identificar el bulto, pero, debido a la inercia, el tren no se detuvo de inmediato y volvió a sobrepasar el cuerpo de la niña.

Punto en el que se encontró el cuerpo de Lucía
La versión oficial de lo sucedido, según la Guardia Civil, es que Lucía caminó durante cuatro kilómetros por las vías del tren y que decidió tumbarse a dormir hasta que, más tarde, el tren la golpeó, acabando con su vida.
La Audiencia Nacional condenó en su momento al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) a pagar 176.000 euros a los padres de la pequeña por su “falta de colaboración” durante las labores de búsqueda. Tal y como denunciaron los padres, la empresa ni siquiera ordenó que dejaran de circular los trenes cuando ya se había dado aviso de que la menor podía estar caminando por las vías.
De hecho, los operarios de ADIF aseguraron inicialmente que no se veía nada en la grabación, una versión que cambiaría “cuando ya era demasiado tarde”. La niña sí aparecía caminando paralelamente a las vías del tren.
El caso se cerró como un accidente y, desde entonces, esa ha sido la hipótesis que se ha mantenido. Sin embargo, sus padres siempre han puesto en duda esta versión, ya que les resultaba muy extraño que su hija se hubiera marchado sola durante tanto tiempo, siendo tan pequeña y estando todo tan oscuro. No había iluminación artificial y aquella noche apenas había luna.
La autopsia
Pese a tratarlo como un accidente y cerrar el caso, las observaciones del doctor Frontela apuntan en una dirección diferente. El doctor Frontela determinó que la pequeña falleció a las 5:53 h de la mañana. De ello se deduce que, según esta estimación, la muerte de Lucía no pudo deberse a un hipotético golpe en la cabeza provocado por el primer tren de Cercanías que pasó aquella mañana por la línea C2, entre Málaga y Álora, ya que dicho tren no pasó por la zona del hallazgo del cuerpo hasta las 6:35 h de la mañana.
El Dr. Frontela declara en el programa Espejo Público, de Antena 3:
"Vamos a ver. Estamos hablando de la temperatura. En absoluto el cálculo de la data de la muerte la he determinado por la temperatura. Porque, lógicamente, ni se determinó ni se tienen en cuenta que no solamente hay que averiguar la temperatura del cuerpo, sino la temperatura ambiente. Miren ustedes, una de las más... digamos fiables fórmulas para determinar la data de la muerte es analizar el potasio que hay en el humor vítreo del cadáver. ¿Con qué nos encontramos en este caso? Con algo que, vamos, es para mí alucinante. Resulta que utilizaron una fórmula de hace cuarenta años. La ciencia ha avanzado mucho. Y ¿qué diferencia hay entre el criterio de los forenses y el criterio de nuestro informe? Muy sencillo, que nosotros hemos usado una fórmula de hace tres años, donde la ciencia ha avanzado y se ha actualizado. ¿Cuál es la diferencia fundamental? En la fórmula que utilizó oficialmente el... digamos los forenses, no pueden establecer la data de la muerte por el humor vítreo porque en esa fórmula no se contempla la cantidad que es necesario determinar cuando se trata de niños. Sólo sirve esa fórmula para adultos. Y en nuestro caso, gracias a unos estudios de Estocolmo se ha podido determinar las datas de la muerte desde los cero años hasta los noventa años. Esa es la diferencia fundamental...
Hay que actualizarse. En la ciencia forense hay que estar continuamente especializado y actualizado por que avance, y si no hacen usos de esos avances se quedan en el error. Miren ustedes, bueno, en primer lugar. ¿Por qué hemos averiguado la data de la muerte? Por unas fórmulas y unas, digamos, determinaciones actuales, modernas, no antiguas. Pero también les voy a decir una cosa. El determinar la data de la muerte no es absolutamente fiable en el sentido de que hay que contemplar más datos. Bastantes más datos.
Y esos más datos son determinar una cosa muy sencilla. Miren ustedes. La niña cenó al parecer -al parecer- sobre las diez y media, las once de la noche. ¿Ustedes, o alguien en su sano juicio comprende que cenando a las once o a las diez y media de la noche, a las seis o a las siete de la mañana cuando muere atropellada por el tren -hipotéticamente- conserve absolutamente toda la comida que había ingerido siete o diez horas antes? Eso es demencial. El estómago hace la digestión de la comida, no tendría comida. Pues nuestro asombro es que cuando vemos el estómago abierto de la niña tiene toda la comida que había ingerido...
¿Por qué puede suceder eso? Por dos razones. Una, porque murió pues a las once de la noche u once y media de la noche y por lo tanto al morir se paraliza la digestión y toda la comida del estómago todavía aparece a las siete de la mañana o a los dos días después. Segunda razón. Segunda razón es que recibió un golpe, la niña, a las diez y media, perdón, a las once y media, digamos media hora o una hora después de haber cenado y cuando una persona -y además se lo digo por experiencia de haber visto muchos cadáveres en esos casos- sufre un traumatismo importante en la cabeza se paraliza la digestión de la comida.
¿Qué nos está diciendo que a las seis o a siete de la mañana el estómago todavía conserve la comida? Pues que muchas horas antes haya recibido un golpe importante en la cabeza que paralizó la digestión. Esa es la explicación..."
El bote de cloroformo
En cuanto al hallazgo del bote de cloroformo en un polígono próximo a la vía y su posible relación con el caso, el Dr. Frontela manifiesta lo siguiente:
"El cloroformo es un tóxico, digámoslo así, o una sustancia volátil. La única forma de saber si a esa niña la hicieron inhalar cloroformo es hacer un análisis toxicológico de sus vísceras. La única forma. Pero le voy a explicar una dificultad que tiene el cloroformo, lo mismo que lo tiene el éter, y que en un libro que hablo de las injusticias por errores médico-legales contemplo. Mire, una niña apareció en un pozo en Punta Umbría, muerta. Cuando le hago la autopsia veo una fibra en la boca que no corresponde a su ropa. No había ningún signo de muerte. Cuando se hace el estudio toxicológico no hay ningún tóxico. Y entonces ¿por qué tenía la fibra en la boca? Porque la dieron a respirar algo. Entonces eso me dio la pista de que le habían administrado algo que era volátil, que desaparecería fácilmente. Entonces dije a los químicos que investigasen tóxicos volátiles y se dio con la tecla. La niña había muerto porque le habían dado, en ese caso, éter. Eso pasa con el cloroformo. La única forma, hoy día, de saber si a la niña le han administrado cloroformo es hacer una exhumación, hacer un estudio toxicológico de sus vísceras y el Instituto Nacional de Toxicología, por ejemplo, determinar qué tóxicos hay en su cuerpo."
Ver el archivos adjunto Vídeo Dr. Frontela 20171124.mp4
Ver el archivos adjunto Audio Dr. Frontela 20171124.mp3
Declaraciones del Dr. Frontela en el programa Tras la pista, de Telemadrid:
"La niña tenía exangües las vísceras, había perdido la sangre completamente, tan completamente que cuando se muere una persona se forman unas manchas azuladas en el dorso de la espalda que se llaman livideces cadavéricas. Ni siquiera tenía livideces cadavéricas, porque no tenía la sangre. ¿Eso qué quiere decir? Que después de recibir el golpe en la cabeza, se fue desangrando muy lentamente, muy lentamente, hasta que luego recibió el golpe con el tren..."
Ver el archivos adjunto Vídeo Dr. Frontela 20171124 (2).mp4
Ver el archivos adjunto Audio Dr Frontela 20171124 (2).mp3
Al parecer, la niña podría estar ya muerta cuando la depositaron sobre las vías, simulando la escena de un accidente. Incluso podría haber sido golpeada fuertemente en la cabeza poco tiempo después de desaparecer, lo que habría paralizado el proceso de digestión.
La exanguinación total de la niña produce controversia. Las exanguinaciones totales se fuerzan. La falta de sangre provoca un choque hipovolémico en el cuerpo humano, el corazón deja de latir y, por lo tanto, deja de bombear sangre al exterior del cuerpo a través de la herida o heridas. Esto quiere decir que debería haber quedado cierta cantidad de sangre en el cuerpo de la pequeña, aunque fuese mínima.
El caso se cierra por la vía penal como un accidente. Se determinó que Lucía falleció por un traumatismo craneoencefálico provocado por el impacto del primer tren de la mañana. Sin embargo, cualquier cuerpo que recibe el impacto de un tren se desplaza. El cuerpo habría realizado, por tanto, una trayectoria al ser golpeado.
Lucía medía 95 centímetros y pesaba 11 kilos, mientras que el tren que supuestamente la mató pesa 138 toneladas e iba circulando a 80 kilómetros por hora.
La niña presenta un traumatismo en la parte posterior izquierda de la cabeza; sin embargo, no hay signos de que hubiera movido su cuerpo. El cálculo que hacen en la prueba de peritaje concluye que el cuerpo se debería haber movido, como mínimo, 42 metros, chocando también con los bajos del tren.
- ¿Puede una niña de tres años, en noche cerrada, recorrer cuatro kilómetros de vía sin caerse y sin salirse de la línea ferroviaria?
- ¿Por qué casualmente se pierde una hora concreta —de 23:00 h a 24:00 h— de la grabación de la cámara de seguridad de una empresa de construcción cercana y no se investiga?
- ¿Había interés por parte de las autoridades y/o de las autoridades políticas en no dedicar recursos humanos y económicos a la investigación?