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Arranca el juicio por la muerte de Samuel Luiz, el crimen grupal que conmocionó A Coruña: «Su muerte fue buscada, deliberada y consensuada por los acusados»

De izquierda a derecha, Diego Montaña, Katy Silva, Kaio Amaral, Alejandro Míguez y Alejandro Freire, con sus abogados, en la primera jornada del juicio por la muerte de Samuel Luiz. Las partes implicadas en el caso -acusación particular y popular, Fiscalía y abogados defensores- se dirigirán este miércoles al tribunal para ofrecer sus versiones. Los acusados se enfrentan a penas de entre 22 y 27 años de cárcel
16/10/2024 11:51
Tres años y dos meses después, arranca el juicio por la muerte de Samuel Luiz. Un chico coruñés, que estudiaba y trabajaba a la vez, y al que mataron de una brutal paliza. La Policía, y luego las acusaciones, constataron que lo agredieron por una confusión. Uno creyó que lo estaba grabando, le llamó maricón y empezó a golpearlo. Sus amigos se unieron después profiriendo puñetazos y patadas en el hueco de una tienda de vending frente a la playa de Riazor. Las cámaras lo grabaron todo. La calidad de las imágenes es el problema. Las defensas dicen que es imposible identificar a los agresores y las acusaciones opinan lo contrario, porque a eso hay que sumar muchas otras pruebas que acorralar a cada uno de los cinco acusados que ahora se sientan en el banquillo.
Todos ellos se presentaron este miércoles en la sala de la Audiencia Provincial de A Coruña. Tres de ellos llegaron escoltados desde prisión. Los otros entraron por la puerta porque están en libertad provisional. Silencio absoluto en la estancia. El jurado, compuesto por 6 mujeres y 3 hombres, enfrente. Es el día en que las partes (Fiscalía, acusaciones particular y popular, así como los abogados de los procesados) se van a dirigir a los miembros del tribunal popular para comenzar a convencerlos de que su versión es la correcta.
Hay 200 periodistas y cámaras acreditados. Llegados de toda España. Durante un mes, pasarán 84 personas a declarar, tanto testigos presenciales, familiares de uno de otros, policías y peritos forenses.
Los 9 miembros del jurado, escucharán a todos y deberán decidir el grado de participación de cada uno de los 5 procesados. Se enfrentan a penas de entre 22 y 27 años de cárcel.
El abogado del acusado Diego Montaña Marzoa fue el primero en llegar a la Audiencia Provincial. A las puertas del edificio, Luis Manuel Salgado adelantó que pedirá la absolución de su cliente. Asume que Diego fue el que comenzó a golpear a Samuel Luiz, pero «lo hizo en un estado de ebriedad y muy alterado tras discutir con su novia, lo que no justifica nada, pero tampoco hay pruebas de que continuase la agresión». Los otros abogados no quisieron hacer declaraciones.
Arranca el juicio
La primera en tomar la palabra en la sesión fue la letrada de la Administración de Justicia, que se dirigió a la sala para leer los escritos de calificación de las diferentes partes. Las acusaciones piden que los acusados sean condenados por un delito de asesinato, mientras que las defensas sostienen que sus respectivo clientes son inocentes.
La fiscala se dirigió a los miembros del jurado: «El mal esta hecho y es irreparable, ustedes, miembros del jurado, solo tienen que decidir el grado de responsabilidad de las personas que están en el banquillo». «Aplicando el sentido común van a emitir un veredicto ejemplar. Son preguntas sencillas que hay que responder: ¿Samuel fue atacado por un grupo de jóvenes? ¿Samuel estaba indefenso? Samuel estaba solo. Su muerte fue buscada, deliberada y consensuada por parte de los cinco acusados», continuó.
Añadió la acusación pública que todo ello «será refrendado por múltiples testigos que estaban aquella noche en la zona». También explicó el papel que hizo la policía para demostrar la culpabilidad de lo procesados. Así como la importancia de los peritos, de los médicos forenses, que son los que «nos contarán cómo murió Samuel y en qué circunstancias». Hace saber la fiscala al tribunal popular que «los acusados pueden declarar al principio o al final del proceso». «Dos de ellos lo hicieron por el reproche a la orientación sexual de Samuel, de ahí que se les tenga que aplicar el agravante de discriminación. No tuvieron ese móvil los otros tres acusados», aseveró.
Esther Martínez ejerce la acusación particular, que defiende los intereses de la familia de Samuel: «Los padres quisieron saber desde el principio las circunstancias de la muerte e su hijo. Y nos adherimos a lo dicho por el Ministerio Fiscal. Diego Montaña y Katy habían sido expulsados de un local de ocio por su estado de alteración y se dirigen a Samuel. La chica no golpea a Samuel en ningún momento. Pero su actuación fue vital, porque su actuación impide que Samuel fuese auxiliado. A partir de ahí empiezan los otros acusados a acometer a la víctima, a la que golpearon y persiguieron». Recordó además la letrada que en la agresión había dos menores que, «por cierto, ya fueron juzgados y reconocieron los hechos, por lo que cumplen condena en un centro de menores». Tuvo un recuerdo también para los dos jóvenes senegaleses que intentaron defender a Samuel pero, «pese a su fortaleza física, no fueron capaces».
«Oirán que nadie tenía intención de matar, pero el sentido común nos dice que si seis personas a la vez golpean a una persona durante varios minutos lo lógico es que lo maten. ¿Si no querían matarlo, qué querían, dejarlo en una silla de ruedas? Solo pararon de golpearlo cuando vieron que Samuel no se movía», reflexionó. «Era un grupo de amiguetes acostumbrados en participar en este tipo de altercados», dijo la letrada. «A Max y Loli, sus padres, les cambió la vida. Ahora les pido —dirigiéndose al jurado— que empleen el sentido común», solicitó.
El abogado de la acusación popular, representada por Alas Coruña, un colectivo en defensa de los derechos LGTBI, ofreció un discurso didáctico sobre el respeto a los demás. «Samuel falleció y lo hizo en circunstancias especiales», dijo. «Todos los que aquí estamos somos distintos. La sociedad avanzó porque es más justa, diversa e igualitaria. Se trata de una agresión por parte de una manada contra una persona. Eso no puede suceder. No podemos permitirlo. Como una manada de personas que no quieren convivir con una persona, la matan. De esa forma intentan demostrar que se encuentran en un plano de superioridad. Quiero marcar la diferencia, A Coruña es una ciudad donde vivir tranquilo y que no debe permitir que una manada ponga como objetivo a alguien diferente. La labor de este jurado es decir que somos igualitarios y justos, y que empaticen con una familia que perdió a su hijo», reflexionó el letrado.

De izquierda a derecha, Diego Montaña, Katy Silva, Kaio Amaral, Alejandro Míguez y Alejandro Freire, con sus abogados, en la primera jornada del juicio por la muerte de Samuel Luiz. Las partes implicadas en el caso -acusación particular y popular, Fiscalía y abogados defensores- se dirigirán este miércoles al tribunal para ofrecer sus versiones. Los acusados se enfrentan a penas de entre 22 y 27 años de cárcel
16/10/2024 11:51
Tres años y dos meses después, arranca el juicio por la muerte de Samuel Luiz. Un chico coruñés, que estudiaba y trabajaba a la vez, y al que mataron de una brutal paliza. La Policía, y luego las acusaciones, constataron que lo agredieron por una confusión. Uno creyó que lo estaba grabando, le llamó maricón y empezó a golpearlo. Sus amigos se unieron después profiriendo puñetazos y patadas en el hueco de una tienda de vending frente a la playa de Riazor. Las cámaras lo grabaron todo. La calidad de las imágenes es el problema. Las defensas dicen que es imposible identificar a los agresores y las acusaciones opinan lo contrario, porque a eso hay que sumar muchas otras pruebas que acorralar a cada uno de los cinco acusados que ahora se sientan en el banquillo.
Todos ellos se presentaron este miércoles en la sala de la Audiencia Provincial de A Coruña. Tres de ellos llegaron escoltados desde prisión. Los otros entraron por la puerta porque están en libertad provisional. Silencio absoluto en la estancia. El jurado, compuesto por 6 mujeres y 3 hombres, enfrente. Es el día en que las partes (Fiscalía, acusaciones particular y popular, así como los abogados de los procesados) se van a dirigir a los miembros del tribunal popular para comenzar a convencerlos de que su versión es la correcta.
Hay 200 periodistas y cámaras acreditados. Llegados de toda España. Durante un mes, pasarán 84 personas a declarar, tanto testigos presenciales, familiares de uno de otros, policías y peritos forenses.
Los 9 miembros del jurado, escucharán a todos y deberán decidir el grado de participación de cada uno de los 5 procesados. Se enfrentan a penas de entre 22 y 27 años de cárcel.
El abogado del acusado Diego Montaña Marzoa fue el primero en llegar a la Audiencia Provincial. A las puertas del edificio, Luis Manuel Salgado adelantó que pedirá la absolución de su cliente. Asume que Diego fue el que comenzó a golpear a Samuel Luiz, pero «lo hizo en un estado de ebriedad y muy alterado tras discutir con su novia, lo que no justifica nada, pero tampoco hay pruebas de que continuase la agresión». Los otros abogados no quisieron hacer declaraciones.
Arranca el juicio
La primera en tomar la palabra en la sesión fue la letrada de la Administración de Justicia, que se dirigió a la sala para leer los escritos de calificación de las diferentes partes. Las acusaciones piden que los acusados sean condenados por un delito de asesinato, mientras que las defensas sostienen que sus respectivo clientes son inocentes.
La fiscala se dirigió a los miembros del jurado: «El mal esta hecho y es irreparable, ustedes, miembros del jurado, solo tienen que decidir el grado de responsabilidad de las personas que están en el banquillo». «Aplicando el sentido común van a emitir un veredicto ejemplar. Son preguntas sencillas que hay que responder: ¿Samuel fue atacado por un grupo de jóvenes? ¿Samuel estaba indefenso? Samuel estaba solo. Su muerte fue buscada, deliberada y consensuada por parte de los cinco acusados», continuó.
Añadió la acusación pública que todo ello «será refrendado por múltiples testigos que estaban aquella noche en la zona». También explicó el papel que hizo la policía para demostrar la culpabilidad de lo procesados. Así como la importancia de los peritos, de los médicos forenses, que son los que «nos contarán cómo murió Samuel y en qué circunstancias». Hace saber la fiscala al tribunal popular que «los acusados pueden declarar al principio o al final del proceso». «Dos de ellos lo hicieron por el reproche a la orientación sexual de Samuel, de ahí que se les tenga que aplicar el agravante de discriminación. No tuvieron ese móvil los otros tres acusados», aseveró.
La acusación particular: «Solo pararon de golpearlo cuando vieron que Samuel no se movía»
Esther Martínez ejerce la acusación particular, que defiende los intereses de la familia de Samuel: «Los padres quisieron saber desde el principio las circunstancias de la muerte e su hijo. Y nos adherimos a lo dicho por el Ministerio Fiscal. Diego Montaña y Katy habían sido expulsados de un local de ocio por su estado de alteración y se dirigen a Samuel. La chica no golpea a Samuel en ningún momento. Pero su actuación fue vital, porque su actuación impide que Samuel fuese auxiliado. A partir de ahí empiezan los otros acusados a acometer a la víctima, a la que golpearon y persiguieron». Recordó además la letrada que en la agresión había dos menores que, «por cierto, ya fueron juzgados y reconocieron los hechos, por lo que cumplen condena en un centro de menores». Tuvo un recuerdo también para los dos jóvenes senegaleses que intentaron defender a Samuel pero, «pese a su fortaleza física, no fueron capaces».
«Oirán que nadie tenía intención de matar, pero el sentido común nos dice que si seis personas a la vez golpean a una persona durante varios minutos lo lógico es que lo maten. ¿Si no querían matarlo, qué querían, dejarlo en una silla de ruedas? Solo pararon de golpearlo cuando vieron que Samuel no se movía», reflexionó. «Era un grupo de amiguetes acostumbrados en participar en este tipo de altercados», dijo la letrada. «A Max y Loli, sus padres, les cambió la vida. Ahora les pido —dirigiéndose al jurado— que empleen el sentido común», solicitó.
El abogado de la acusación popular, representada por Alas Coruña, un colectivo en defensa de los derechos LGTBI, ofreció un discurso didáctico sobre el respeto a los demás. «Samuel falleció y lo hizo en circunstancias especiales», dijo. «Todos los que aquí estamos somos distintos. La sociedad avanzó porque es más justa, diversa e igualitaria. Se trata de una agresión por parte de una manada contra una persona. Eso no puede suceder. No podemos permitirlo. Como una manada de personas que no quieren convivir con una persona, la matan. De esa forma intentan demostrar que se encuentran en un plano de superioridad. Quiero marcar la diferencia, A Coruña es una ciudad donde vivir tranquilo y que no debe permitir que una manada ponga como objetivo a alguien diferente. La labor de este jurado es decir que somos igualitarios y justos, y que empaticen con una familia que perdió a su hijo», reflexionó el letrado.
Arranca el juicio por la muerte de Samuel Luiz, el crimen grupal que conmocionó Galicia: «Su muerte fue buscada, deliberada y consensuada por los acusados»
Las partes implicadas en el caso se dirigieron al tribunal para ofrecer sus versiones. Los acusados se enfrentan a penas de entre 22 y 27 años de cárcel
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