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MAD El asesino de Juana Canal se enfrenta a 15 años de cárcel, 21 años después del crimen

Madame Noir

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El asesino de Juana Canal se enfrenta a 15 años de cárcel, 21 años después del crimen

La Guardia Civil registra la zona donde apareció el cuerpo de Juana Canal en Ávila
La Guardia Civil registra la zona donde apareció el cuerpo de Juana Canal en Ávila

Los hechos ocurrieron en febrero de 2003, cuando según reconoció Pradales discutió con su mujer, la mató y descuartizó el cadáver para esconderlo en Ávila, donde se halló 16 años después

13/09/2024 10:05

El autor confeso de la muerte de Juana Canal, Jesús Pradales, se sentará en el banquillo a partir del próximo lunes, 21 años después de un crimen que no trascendió a la luz hasta 16 años más tarde, cuando se hallaron huesos de la víctima casualmente, y por el que la Fiscalía pide para el acusado 15 años de cárcel.

Está previsto que el juicio arranque el lunes día 16 en la sección séptima de la Audiencia Provincial de Madrid con la selección del jurado popular que enjuiciará los hechos ocurridos el 23 de febrero de 2003, cuando según reconoció Pradales discutió con su mujer, la mató y descuartizó el cadáver para esconderlo en un pueblo de Ávila.

En las declaraciones en las que reconoció los hechos precisó que él no tenía intención de matarla, sino que aquella madrugada ambos discutieron y ella le pegó a él, lo que motivó que la golpease para defenderse y la mujer cayó y se golpeó la cabeza mortalmente. Luego huyó, atemorizado, e hizo desaparecer el cuerpo.


Piden 15 años por homicidio
Pero las acusaciones no comparten este relato y tanto la Fiscalía como la familia de Juana piden 15 años de cárcel para Pradales por homicidio. El Ministerio Público considera que en el delito concurre la circunstancia agravante de parentesco y, además de la cárcel, solicita que el acusado indemnice a los familiares de la víctima con un total de 350.000 euros.

Relata la Fiscalía -en un escrito sobre el que ha informado este viernes, de cara al juicio- que la madrugada del 22 de febrero de 2003 y tras una discusión Jesús Pradales "con la intención de causarle la muerte o siendo consciente de que con su acción este resultado podía llegar a producirse", golpeó a Juana Canal fuertemente en el cuello y así hizo que cayera, provocándole la muerte.

El autor del crimen, Jesús Pradales, a su llegada al juzgado tras ser detenido
El autor del crimen, Jesús Pradales, a su llegada al juzgado tras ser detenido

Luego descuartizó el cadáver y enterró los restos cerca de Navarredondilla, localidad de Ávila, donde fueron encontrados el 18 de abril de 2019, casualmente al percatarse de ellos un excursionista.

Por su parte el letrado de la familia de Juana, Juan Manuel Medina, solicita que en el delito de homicidio se contemple la agravante de género y que el acusado indemnice a los familiares con 640.000 euros.

Imagen de la declaración judicial del hombre que mató a Juana Canal
Imagen de la declaración judicial del hombre que mató a Juana Canal

Esta acusación añade que el acusado realizó "una serie de actos tendentes a elaborar una coartada exculpatoria en relación a la muerte y supuesta desaparición" de Juana, como redactar una nota manuscrita dirigida al hijo mayor de la víctima para hacerle creer quese había ido voluntariamente.

También solicitó un parte de lesiones para denunciar la agresión a la que supuestamente le habría sometido su pareja, llegando a interponer una denuncia contra la misma por unos supuestos hechos de maltrato familiar.

Cuando desapareció, Juana Canal tenía 38 años, dos hijos y estaba divorciada, aunque tenía una nueva pareja. Una vez encontrados sus restos en 2019 los investigadores reactivaron la investigación, que había quedado archivada al considerarse que podíatratarse de una desaparición voluntaria, y detuvieron a Pradales en octubre de 2022.

El acusado, que se encuentra en prisión provisional desde el 28 de octubre de 2022, solicitó no ser juzgado por un tribunal con jurado popular, petición que fue rechazada por la Audiencia Provincial de Madrid.

 
El asesino confeso de Juana Canal se reafirma en que fue accidental: dice en el juicio que entró en "pánico" y la descuartizó

El presunto asesino de Juana Canal, Jesús Pradales (d) y su abogado Juan Luis Salgado.

El presunto asesino de Juana Canal, Jesús Pradales (d) y su abogado Juan Luis Salgado
  • "Si sale suelto, se estaría matando otra vez a Juana Canal", advierte el abogado de SOS Desaparecidos.
  • La defensa del presunto homicida: "No hay ningún delito. Fue un hecho accidental desgraciado"

17/09/2024 13:17

Jesús Pradales, el asesino confeso de Juana Canal, se ha reafirmado en el juicio en que la muerte de su entonces pareja fue accidental al producirse después de que le diera un golpe con el brazo para evitar que ésta le siguiera golpeando en el transcurso de un episodio violento causado por el supuesto alcoholismo que padecía la fallecida.

Vestido de negro, el procesado ha llegado a la Audiencia Provincial de Madrid en un furgón de la Guardia Civil que le ha dejado en el acceso de entrada a la vista de los medios concentrados. Esposado y a pie, ha subido la rampa del parking y se ha introducido en la sede judicial.

El acusado se enfrenta a una petición fiscal de quince años de cárcel por un delito de homicidio, al igual que reclama la familia de la fallecida, que aprecia además una agravante de género. La defensa califica el crimen de homicidio imprudente, delito que habría prescrito a los cinco años.

En las cuestiones previas, la fiscal ha recalcado que en el transcurso de una discusión, Jesús golpeó en el cuello a Juana hasta que cayó. Después de matarla, la descuartizó y enterró el cuerpo. "Hizo todo lo posible por ocultar cualquier tipo de vestigio o prueba que llevara a acercarnos a lo que sucedió", ha aseverado.

La carga incriminatoria contra el procesado se basa en una prueba indiciaria y circunstancial al no existir por ejemplo una autopsia que determine la causa de la muerte o unas grabaciones que hayan captado al asesino en el momento del hecho delictivo.

El tribunal tendrá que determinar si la muerte de esta vecina de Ciudad Lineal de 38 años fue accidental o si había intención de matarla. Los restos óseos se hallaron el 18 de abril de 2019 en una finca en Navarredondilla (Ávila) pero la familia no conoció el hallazgo hasta octubre de 2022.

La defensa del presunto homicida de Juana Canal: "No hay ningún delito. Fue un hecho accidental desgraciado"
El letrado de SOS Desaparecidos, Juan Manuel Medina, ha incidido en que si "este señor" sale suelto se estaría "matando otra vez a Juana Canal, como ya se la mató cuando no se investigó su desaparición, como era debido, cuando ya se la mató en el transcurso de estos 19 años".

"Es paradójico. Si realmente se concluye que se trató de un hecho fortuito o de un homicidio imprudente que estaría prescrito por la penalidad que conlleva, insisto, daríamos muerte nuevamente a Juana Canal. Habría hasta que indemnizarlo. Creo que sería un fracaso de Estado de Derecho y un fracaso de las víctimas en general", ha espetado.


Sobre la noche del crimen

Jesús conoció a Juani, como llama a la víctima, en septiembre de 2002 y a las dos semanas se fue a vivir con ella y sus dos hijos. "Fue un flechazo. Lo dejé todo por irme a vivir con ella", ha relatado. Según el acusado, el problema de Juani era el alcoholismo.

Sobre la noche del crimen, ocurrido en febrero de 2003, ha explicado que estaba "más violenta" que otras veces y se inició una discusión sin ningún motivo en la habitación de uno de sus hijos. "Se levantó y empezó a pegarme y a decirme que iba a llamar a la Policía", ha indicado.

Varios agentes se personaron en la vivienda, sobre las dos de la madrugada, y se fueron al considerar que su intervención no era necesaria. Juani no quería que él se fuera de casa y la mujer siguió con las agresiones.

"Se metió con 600 euros en el baño y dijo que los iba a tirar por el wáter. Al salir, empezó otra vez a agredirme con los puños y a insultarme. La aparte con el brazo. Fue un empujón y escuché un golpe seco cuando cayó cerca de una mesilla. Me fui y al rato, al no escucharla volví. Es una imagen que no podré olvidar", ha recordado. Se la encontró tirada en el suelo sin pulso. Pensó en llamar a una ambulancia, pero no tenía el móvil.

"¡Van a pensar que he sido yo!, pensé. No hay otra y entré en pánico. Estaba acojonado. No sabía qué hacer. Lo primero que se me ocurrió fue sacar el cuerpo. Cogí a Juani y la llevé al descansillo del portal pero había una vecina", ha reconocido. La dejó apoyada en la barandilla, pero se vio incapaz de sacarla de un cuarto piso.

"Luego ya se me ocurrió lo de la bañera. ¡Cómo podía llevarla si no era así! Parecía que no era yo. Cogí un cuchillo pero no recuerdo ni el baño ni nada. No podía llevarme el cuerpo entero. Estaba aterrado", ha insistido. "¿Descuartizó el cuerpo en la bañera?", le ha preguntado la fiscal, a lo que éste ha respondido que sí.

Metió el cuerpo en unas maletas y se trasladó a un paraje en Ávila, donde excavó dos hoyos y echó los restos "cuando ya" el día empezaba a clarear. Se deshizo de las maletas en varios contenedores de Madrid. Unas semanas después se acercó a una comisaría de Ventas para confesar los hechos, que "sea lo que Dios quiera" pensó, pero no fue capaz y se fue.

A preguntas del abogado Juan Manuel Medina, ha detallado que limpió la bañera con agua sin recordar si usó bolsas de plástico para introducir el cuerpo desmembrado. Además, ha añadido que Juana le habría amenazado con clavarse un cuchillo en el cuello y culparle a él de la agresión.

Durante el interrogatorio, ha afirmado que Juana era "la mujer de su vida" y ha insistido en que nunca ha agredido a ninguna mujer.

Jesús presentó en la madrugada del 24 de febrero de 2003 una denuncia falsa en la Comisaría de la Policía Nacional de Carabanchel en la que hacía referencia a unas supuestas agresiones físicas y lesiones a manos de Juana en el transcurso de dicha discusión tras la que ella desapareció.

Dos días antes, uno de los hijos de la mujer encontró una nota redactada por el procesado, que le indicaba que habían tenido una fuerte pelea y que ella había salido corriendo y no había logrado encontrarla.

Según las diligencias, el homicida siempre ocultó a sus familiares y a su mujer las supuestas agresiones que sufrió y se limitó a comentar que la denuncia era por haberle sustraído supuestamente Juana unos 700 euros, que incluso llegó a reclamar a su hijo.


Antecedentes por maltrato

El acusado sería detenido de nuevo, en abril de 2006
, tres años después del crimen, por malos tratos a su pareja de entonces en una gasolinera delante de sus hijos.

Fue detenido en Getafe por un delito de atentado a la autoridad y malos tratos en la persona de su pareja al "agredirla en la parte de atrás de una gasolinera, en presencia de los hijos menores" de la mujer.

Constan además otras dos detenciones practicadas por la Guardia Civil, en diciembre de 2003 y mayo de 2005, por delitos contra la seguridad del tráfico y otros.

 
El juicio contra Pradales por la muerte de Juana Canal queda visto para sentencia: "Pido perdón por haber ocultado el cuerpo"

El presunto asesino de Juana Canal, Jesús Pradales (d) y su abogado Juan Luis Salgado (i), durante el juicio

El presunto asesino de Juana Canal, Jesús Pradales (d) y su abogado Juan Luis Salgado (i), durante el juicio

  • El principal acusado se disculpa con la familia en su último turno de palabra y mantiene que fue un accidente

24/09/202421:44

"Pido perdón a la familia por haber ocultado el cuerpo durante tanto tiempo, yo entiendo que la incertidumbre ha tenido que ser muy dura para ellos". Así ha culminado este martes el juicio contra Jesús Pradales por la muerte de Juana Canal en febrero de 2003 en el barrio madrileño de Ciudad Lineal y cuyos restos fueron hallados 16 años después.

Tras dos semanas, el proceso judicial ha quedado visto para sentencia después de que el principal acusado, para el que solicitan 15 años de prisión por un delito de homicidio doloso, hiciera uso de su turno final de palabra y ante las dudas de la Fiscalía de que se trate de un homicidio imprudente, como ha venido alegando Pradales. En este sentido, la fiscal ha sostenido que la falta de "datos objetivos" acerca de la muerte de la mujer, que no se ha podido determinar tras el paso del tiempo, se debe a la obstrucción del acusado, autor confeso de los hechos y entonces pareja de la víctima.

"No contamos con datos objetivos sobre lo ocurrido esa noche, no por casualidad , sino porque el acusado fue ocultando y despistando para impedir que se pudiera saber si Juana estaba viva o muerta, cómo fue su muerte o dónde estaba enterrada", ha explicado la Fiscalía en su informe final.

Mientras el Ministerio Público ha mantenido que concurre la circunstancia agravante de parentesco, el letrado de la familia de la víctima se ha adherido a su postura, después de que inicialmente considerara que concurría el de género, que sin embargo la legislación no contemplaba en el momento de los hechos. Por su parte, la defensa de Pradales -que ha elevado sus conclusiones a definitivas- ha pedido que no sea condenado al considerar que la muerte de Juana, tal y como ha declarado el acusado, fue un acto accidental y el delito ya habría prescrito.


"Muerte malintencionada"

En la exposición de su informe final ante el jurado, la fiscal ha insistido en que pese a que no se puede determinar la causa concreta de la muerte de Juana Canal, está fue intencional. "O malintencionada", ha apostillado. Solo así, ha dicho, "puede explicarse de forma lógica" lo ocurrido entre que una patrulla de Policía acudió a su domicilio en el distrito madrileño de Ciudad Lineal la noche de los hechos, del 22 al 23 de febrero, hasta que se encuentran sus huesos en la provincia de Ávila en 2019.

La única forma de conocer la causa de la muerte, ha lamentado, sería la declaración del acusado, que sin embargo ha sido "incoherente y con contradicciones". "Cuando le estaba interrogando solo oía las palabras de una víctima: del alcoholismo de Juana, de su agresividad, de sus mentiras llamando a la Policía. En la muerte, que fue la mala suerte, y en el descuartizamiento que fue víctima del pánico", ha contrapuesto la representante de la Fiscalía.

"Nos ha mentido en todo", ha subrayado al inicio de su informe el abogado de la acusación, Juan Manuel Medina, quien ha rechazado la versión ofrecida por el acusado sobre la causa de la muerte -que él la empuja y ella se golpea accidentalmente contra una mesilla- y sobre el lugar del descuartizamiento, que Pradales asegura que se produjo en el baño del piso.

"Yo tengo el convencimiento de que no fue un homicidio sino un asesinato pero tantos años después no podemos probarlo", ha agregado antes de desglosar una serie de pruebas expuestas en el juicio que apuntan a que Juana era víctima de violencia de género.

Finalmente el letrado de Pradales, Luis Manuel Salgado, ha pedido al jurado que se remitan a las pruebas presentadas a lo largo del juicio y ha asegurado que estas -tanto las testificales como las periciales- no permiten determinar cómo fue la muerte ni si esta fue intencional.


Llamadas telefónicas

La vista de este martes ha arrancado con la declaración de dos peritos del Instituto de Medicina Legal que realizaron informes forenses sobre los restos hallados en Ávila y que han confirmado que una vértebra estaba "completamente seccionada" y con daños compatibles con "un objeto cortante tipo sierra". Sin embargo debido al paso del tiempo no han podido confirmar ni descartar que los trozos de cráneo hallados tuviesen marcas de haber sufrido un traumatismo.

Como últimas pruebas documentales el tribunal ha reproducido las llamadas telefónicas que el acusado mantuvo con su entonces pareja en los días previos a su detención, en octubre de 2022. En varias de esas conversaciones ella le expone su preocupación al ver noticias que apuntan a la posible implicación de Jesús en el crimen y él jura en repetidas ocasiones que no tiene nada que ver.

 
Jesús Pradales, declarado culpable del homicidio doloso de Juana Canal

El acusado por la muerte de Juana Canal, Jesús Pradales

El acusado por la muerte de Juana Canal, Jesús Pradales

  • El jurado popular cree que queda probado que el procesado tenía "intención" de acabar con la vida la mujer.
  • El juicio quedó visto para sentencia este martes: "Pido perdón por haber ocultado el cuerpo".

26/09(2024 17:25

El jurado popular ha declarado culpable por unanimidad a Jesús Pradales del homicidio doloso (intencionado) de Juana Canal, desaparecida en 2003 en Madrid y cuyos restos fueron encontrados 16 años después en una finca de la provincia de Ávila. La decisión llega tan solo dos días después de que el juicio quedara visto para sentencia.

La Audiencia Provincial de Madrid ha celebrado este jueves la lectura del veredicto elaborado por los nueve miembros del jurado, quienes han considerado culpable por unanimidad a Pradales por los hechos de los que era acusado, descartando así que la víctima muriera de forma accidental en la madrugada del 23 de febrero de 2003 en un piso de la madrileña calle Boldano, en el barrio de Ciudad Lineal.

De este modo, los miembros del jurado respaldan la tesis de la fiscal y del abogado de SOS Desaparecidos, Juan Manuel Medina, quienes mantenían que la fallecida no murió de forma fortuita después de que el acusado le apartara con el brazo para evitar que le agrediera.

Tanto la Fiscalía como la acusación particular pedían para el acusado una pena de 15 años de prisión por homicidio doloso, mientras que su defensa solicitaba su absolución al considerar que fue una muerte accidental. Tras el veredicto de culpabilidad, el magistrado que ha presidido el tribunal del jurado deberá dictar una sentencia condenatoria acorde a los hechos considerados como probados.


"Con intención"

El procesado, por su parte, ha mantenido en todo momento que la que fuera su pareja durante cinco meses murió por accidente en el piso que compartían en la madrugada del citado día de 2033 de un golpe contra el suelo después de que la apartara con el brazo para evitar que esta le pegara puñetazos. Según su relato, esa noche Juana estaba más agresiva de lo normal al estar bajo los efectos del alcohol.

Según la resolución del jurado, queda probado que tanto Juana Canal como Jesús Pradales mantuvieron una discusión el 23 de febrero de 2003 en la vivienda. Ella llamó a la Policía Nacional alertando de que había sido agredida y una patrulla se desplazó hasta el domicilio, pero "sin adoptar ninguna medida". Después, "con intención de quitarle la vida o siendo consciente de que con su acción este resultado podía llegar a producirse", la mató, aunque se desconoce cómo. Tampoco se ha podido determinar la causa exacta de su muerte.

Después, como el propio Pradales admitió, la descuartizó -aunque no se sabe con exactitud dónde ni cuándo- y se deshizo de sus restos en un paraje próximo a una finca de su familia, en la localidad abulense de Navarredondilla.


Casi dos décadas sin el cuerpo

La sentencia va a la par de la opinión de la fiscal, que en su exposición final del martes subrayó que la muerte de Juana no fue "accidental", sino el "resultado de una acción agresiva en la que Jesús asumía el riesgo" de ese resultado. "En 26 horas, la descuartiza, que no es fácil, conduce 170 kilómetros, cava dos hoyos, entierra los restos óseos, vuelve y deja la nota a Sergio, el hijo mayor de Juana, en la que le escribe que su madre ha tomado pastillas y se ha ido", detalló.

También añadió que la falta de datos objetivos en el caso no es fruto de la casualidad sino de que el acusado "fue ocultando y despistando para impedir que se pudiera saber si Juana estaba viva o muerta, cómo fue su muerte o dónde estaba enterrada".

Tuvieron que pasar 16 años hasta que, en septiembre de 2019, unos excursionistas que cruzaban el termino municipal abulense de Navalacruz encontraron un cráneo y un fémur. Las pruebas forenses determinaron que pertenecían a Juana Canal. A los pocos meses se conoció la coincidencia entre los restos encontrados y el ADN de la mujer.

Sin embargo, pasaron tres años más hasta que alguien comunicó a la familia la coincidencia hallada. Solo entonces se reactivó la investigación. El 17 de octubre de 2022 la Policía halló el otro fémur y un hueso de cadera, previsiblemente también de la misma mujer. Jesús Pradales fue detenido el 26 de octubre de 2022.

 
Condenado Jesús Pradales a 14 años de cárcel por matar y descuartizar a Juana Canal

Jesús Padrales durante una de las sesiones del juicio
Jesús Padrales durante una de las sesiones del juicio

  • No estiman de atenuante la confesión: "Hay que tener en cuenta la gravedad del daño sufrido por los familiares".

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a Jesús Pradales a catorce años de cárcel por el homicidio intencionado de Juana Canal, a quien mató la madrugada del 23 de febrero de 2003 en un piso de Ciudad Lineal en el transcurso de una discusión.

Así consta en una sentencia en la que se pena al asesino confeso como autor responsable de un delito de homicidio con la agravante de parentesco.

El condenado deberá indemnizar al hijo de la fallecida con 118.000 euros, y a cada uno de sus hermanos en la cantidad de 22.000 euros.

La sentencia llega después de que un jurado popular declarase el pasado 26 de septiembre a Jesús culpable del homicidio intencionado de su entonces pareja y descartara que se tratara de una muerte accidental.

Los miembros del tribunal del jurado respaldaban así la tesis de la fiscal y del abogado de SOS Desaparecidos, Juan Manuel Medina, quienes mantenían que la fallecida no murió de forma fortuita después de que el acusado le apartara con el brazo para evitar que le agrediera.


Niegan la atenuante de confesión

La fiscal y el abogado de la acusación particular solicitaban una condena de quince años de cárcel
por un delito de homicidio doloso con la agravante de parentesco, mientras la defensa reclamaba la absolución al tratarse de una muerte accidental.

En la sentencia, el tribunal incide en que "hay que tener en cuenta la gravedad del daño sufrido por los familiares, ligado a la experiencia de perder de forma abrupta una madre y hermana, resultando probado en el juicio que el hijo que convivía con ella tuvo que abandonar el domicilio por no poder hacer frente a los gastos de alquiler, y que incluso falleció sin tener noticia alguna de que había ocurrido con su madre".

Los magistrados se niegan a apreciar una atenuante de confesión, ya que "el acusado en modo alguno cumple ninguno de los presupuestos, ya que el mismo no acudió nunca ante la autoridad a manifestar lo que había hecho, y es sólo cuando se le detiene y ante las contundentes pruebas halladas en relación con los restos de quien había sido su pareja sentimental, cuando da una versión de lo sucedido, reconociendo únicamente haber descuartizado a Juana Canal".


Muerte accidental

El procesado mantuvo en el juicio que la que fuera su pareja durante cinco meses murió de forma accidental en el piso que compartían en Ciudad Lineal la madrugada del 23 de febrero de 2003 de un golpe contra el suelo después de que la apartara con el brazo para evitar que ésta le pegara con los puños. Según su relato, esa noche Juana estaba más agresiva de lo normal al estar bajo los efectos del alcohol.

Durante su exposición final, la fiscal subrayó que la muerte de Juana no fue "accidental", sino el "resultado de una acción agresiva en la que Jesús asumía el riesgo" de ese resultado.

"En 26 horas, la descuartiza, que no es fácil, conduce 170 kilómetros, cava dos hoyos, entierra los restos óseos, vuelve y deja la nota a Sergio, el hijo mayor de Juana, en la que le escribe que su madre ha tomado pastillas y se ha ido", detalló.

 
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