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Entrevista a José Luís Mancebo (Padre de Aurora Mancebo)
Cuando al fin pudimos enterarnos de quién era el chico al que habían visto en compañía de Aurora por última vez, no paramos de insistir en que se le investigase de forma seria y contundente, pero siempre nos daban largas hasta que ya un día nos dijeron que él no tenía nada que ver con el asunto y que su familia, que era "una familia muy decente" estaba muy molesta con nuestras insinuaciones.
Su primera mentira fue decir que no la conocía de nada y que ella se le acercó para preguntarle si tenía coche y si la podía llevar a casa. Y quiso poner la guinda al pastel, añadiendo que esa chica parecía "desorientada".
Curiosamente, en mi primera rueda de prensa en el Ayto. de Tarragona (04/03/2004) de Tarragona tras la desaparición de Aurora, dije que ella estaba recibiendo un tratamiento farmacológico y que en caso de no poder seguir recibiéndolo, podría encontrarse "desorientada". Yo podría haber utilizado cualquier otra expresión, como obnubilada, confundida, indecisa, etc. pero estaba claro que él, que debía tener más interés que nadie en leer todo lo que se publicaba del caso, pensó que incidiendo literalmente en lo de "desorientada" en la comisaría de Tarragona, los avispados agentes deducirían que eso ya era una prueba de que Edgar decía la verdad.
Desgraciadamente, se perdieron muchos meses de angustias, sufrimiento e impotencia, hasta que moviendo muchos hilos a nivel personal, con un amigo que intercedió personalmente con un ministro, pudimos conseguir que el caso fuese traspasado a la UDEV y que viniese de Madrid un equipo especializado en desapariciones forzadas y capaz de aportar toda la eficacia que brillaba por su ausencia hasta ese momento. Al fin se tomaron declaraciones a varios testigos, los cuales dejaron constancia con evidencias demostrables de que Edgar había estado mintiendo desde el primer momento y todas las versiones posteriores que intentó dar, se las fueron desmontando una tras otra.
Antonio Neila era un chico menor de edad, que vivía en Reus. A través de un chat de homosexuales lo contactó un tal "Álvaro", que aparte de las conversaciones inherentes a las cuestiones de índole sexual, le puso de manifiesto su afición por el esoterismo y sus extraños gustos, como hacer sacrificios al ángel caído. Le comentó que él ya había realizado algunas experiencias con animales. Se deshacía en detalles de cómo debían hacerse, en medio de un bosque, por la noche y dentro de una estrella de cinco puntas que había que hacer en el suelo, etc. Ya hasta ahí, Antonio Neila se asustó bastante, pero mucho más ante la insinuación de llegar a hacerlo con personas.
Como ambos residían tan cerca (Tarragona y Reus) decidieron conocerse en persona a instancias de "Álvaro", aunque Antonio se curó en salud y acudió a la cita con otros amigos. El encuentro se llevó a cabo en Tarragona, una tarde de Noviembre del 2003 (meses antes de la desaparición de Aurora) y se dio la circunstancia de que también "Álvaro" iba acompañado de una chica, que por cierto le causó una grata impresión a Antonio.
Transcurrido algún tiempo tras la desaparición de Aurora y encontrándose Antonio Neila una noche en el pub La Gioconda, donde como en tantos lugares había carteles con la foto de Aurora y hablando con el portero -que casualmente era uno de los testigos que habían declarado haber visto a Aurora en compañía de Edgar el día de autos (la foto de Edgar aún no había salido publicada en los medios)- le comentó como de pasada, que él también había conocido a Aurora unos meses antes, a través de un amigo. El portero le sugirió que lo contase a la policía, por si pudiera tener algún interés. Y que si quería, él mismo lo podía poner en contacto con ellos, con los que ya había hablado varias veces. Al ser menor de edad, a Antonio Neila se le tomó declaración acompañado de su madre y cuál fue la sorpresa cuando al enseñarle fotos de varios individuos en comisaría, Antonio Neila dijo con asombro: Este es Álvaro.
Y ahí fue donde se enteró de que el psicópata que él había conocido con el nombre de Álvaro, era en realidad Edgar Mauriz Granell.
A Edgar debió resultarle muy fácil engañar a Aurora. Seguramente con ella también habría adoptado ese nombre falso. Debía ser un tipo tan encantador como embaucador. Hijo de madre soltera y criado por su abuela en el pueblo de El Morell, debió de tener una infancia en la que a falta de otras cosas, sobraban los recursos económicos que pueden satisfacer caprichos y encontrar ante cualquier conducta irregular justificaciones de todo tipo, llegando a hacerse un verdadero maestro en el arte de la mentira y el disimulo, hasta el punto de ser diagnosticado ya en plena adolescencia, como el tipo de persona que haría lo que fuese para negar sus faltas, con tal de no aparecer nunca como el culpable de sus actos. Diagnóstico que no me invento yo, sino que consta en el sumario.
A pesar de ser sometido a tratamiento por los impactos que las drogas producían en su cerebro, Edgar continuó siendo consumidor por vocación y hasta camello por afición (también consta en el sumario sus trapicheos de vendedor en la puerta del Pub Golfus), de variadas sustancias estupefacientes, por lo que sin dejar atrás los porros y las pastillas, ni abandonar la cocaína, tampoco le hacía ascos a otras drogas más complicadas de digerir, como la ketamina (un anestésico de caballos, para más señas), que al parecer produce reacciones obsesivas y en extremo violentas.
Y estoy casi seguro (opinión personal) de que le tuviera reservada a Aurora la escopolamina, vulgarmente conocida como "burundanga" o droga de los violadores, para la noche en que decidió sacrificarla. Bastaba con ponérsela en la bebida disimuladamente al final de la noche y acto seguido llevarla en el coche a lo que ella pensaba que iba a ser una experiencia de "limpieza espiritual", a través de un rito inocente e inofensivo, al que se habría prestado de buena voluntad y hasta con agradecimiento, tras haber confiado en esa "nueva amistad" que se habría mostrado con ella tan comprensivo y con tantas ganas de ayudarla a que se borrasen todos sus malos recuerdos. Estoy seguro también de que le habría ofrecido la posibilidad de conseguirle un trabajo, que era lo que ella más deseaba para poder proseguir la vida con plena normalidad, ya que los últimos días se la veía muy ilusionada y sonriente, como quien te quiere dar una gran noticia y a la vez sabe que debe guardar prudencia hasta que se cumpla el sueño.
Edgar debía tenerlo todo calculado de antemano: Le pondría las condiciones de que acudiese a la cita sin móvil, sin documentación, sin dinero. Solo podía llevar objetos que representaran recuerdos de tiempos felices, junto a otros que quisiera olvidar para siempre. Ella pensaría que era un requisito vital para lo de la "purificación" que Edgar le había prometido llevar a cabo, como si fuese un experto en ese tipo de rituales místicos, que Aurora debió creer por pura necesidad de confiar en quién le parecía tan buena persona y ni por un momento sospecharía que lo que él pretendía era que estuviese indefensa, incomunicada y sin medio alguno para pedir socorro o escapar. Y todo ello, con el as en la manga de tener sometida y anulada su voluntad, como el primer efecto de esa droga tan maligna y por desgracia tan fácil de conseguir. (La misma sustancia que algunos delincuentes suelen suministrar a pensionistas, consiguiendo que estos acudan al banco a sacar su paga y entregársela a quien se lo ordena y que una vez pasado el efecto, no consigan acordarse de nada, tal como hacen algunos violadores con sus víctimas. Casos así se han producido y publicado).
Sin embargo... debía ser condición indispensable llevar consigo una biblia. Aurora no tenía ninguna, pero consiguió llevarse a escondidas una que teníamos sus padres sin otros usos que estar en una estantería junto a otros libros y que no echaríamos en falta. Aurora debió de pensar que todo aquello era bueno y que él era un ángel que la quería proteger (de hecho, consta en las declaraciones de un testigo, que Edgar le comentó de manera un tanto ambigua o socarrona, que últimamente iba de "ángel protector").
Tampoco se le hubiera podido pasar por la cabeza a Aurora, que lo de incluir la Biblia estaba pensado como un ingrediente escénico, para que luego fuese encontrada junto a sus ropas, porque ese detalle iba a dar mucho juego mediático y sería "una buena pista" para que pudiesen surgir toda clase de conjeturas y desviar la atención hacia sectas que hubieran podido captar a Aurora, etc.
En cuanto a la manera de acabar con su vida y a juzgar por los vestigios de sangre a la altura de las muñecas en las mangas y en el cuello del abrigo, deduzco que tuvo que ser atada a un árbol y que las ligaduras le producirían tenues heridas, pero suficientes como para dejar esas marcas puntuales en el abrigo.
Cuando ya la tuviera drogada, atada y a su libre disposición, a saber qué satánicos y macabros juegos haría con ella, antes de acabar con su vida. También las marcas de verdín en las rodillas del pantalón y el encontrarse los botines curvados como herraduras, hacen suponer que la tuvo de rodillas. El lodo en el bajo de los pantalones, nos dan idea del trayecto en ese lugar boscoso al atravesar un arroyuelo, que hay justamente en El Morell, con apenas unos centímetros de agua.
Todo son imaginaciones mías, claro. Imaginaciones en base a todos los indicios racionales que se fueron desparramando por el sumario, como un sendero de migas de pan. Pero la justicia es ciega y a veces ni tiempo tiene para imaginar.
Lo que sí detectaron en el asiento trasero eran dos clases de semen relativamente recientes, cuando ya lo de limpiar el coche a fondo carecía de importancia. Una muestra era de Edgar y la otra de sería de alguien que le acompañase, en cualquier otro momento de su ajetreada vida sexual.
Aunque sus respuestas a esta entrevista nos aclaran muchas dudas mantengo algunas de las preguntas que me hice durante la redacción del relato:
Lo de la "muerte natural" solo fue un intento, por parte de Edgar, de que él no era culpable y solo se trató de un fatídico accidente. Y cuando se hizo pública la desaparición, se vio obligado a darle alguna explicación, ya que Aurora no iba a ser encontrada y Juan José Rico sabía que Edgar y Aurora estuvieron juntos aquella última noche en el Puerto Deportivo de Tarragona.
También quiero destacar el hecho de que la policía y hasta el señor alcalde, que por entonces era Miquel Nadal, haciéndose eco de sus propias deducciones, intentaron convencernos de que las ropas las debía de haber dejado allí la propia Aurora. Unos lumbreras, todos ellos.
Este mes se cumplirán veinte años y aún hace unos meses nos seguían insistiendo en aparecer de nuevo por la tele. Pero… ¿Para qué...? ¿Para cubrir un espacio más...? ¿Acaso iba a servir para que al final se cambien las leyes injustas que protegen a los presuntos asesinos y los premian con el silencio tras ocultar los cadáveres, mientras siguen ignorando los derechos de las víctimas...? ¿Es eso lo que nos ofrecen a cambio, o simplemente la oportunidad de seguir con el pataleo, mientras los políticos que podrían cambiar las cosas solo se afanan y se dan prisa en defender sus propios intereses electorales y personales caiga quien caiga?
La verdad es que no merece la pena.
El por qué de acceder a esta entrevista contigo, habrá sido porque a Aurora le habría gustado la manera en que estás desarrollando tu trabajo y la forma tan educada en que me informaste y solicitaste mi supervisión.
En cuanto a la investigación, si bien fue una gran ventaja disponer de la policía de Madrid, lo negativo es que al no residir aquí y una vez que terminaron su atestado final, en el que dejaban a las claras y con pelos y señales su convencimiento de la culpabilidad de Edgar, fueron requeridos para ocuparse de otros casos en otros puntos de España, dejándonos con un sentimiento de gratitud hacia su trabajo y la certidumbre de saber que hicieron todo lo que estuvo en su mano. A partir de ahí ya era cosa de la justicia. Y por muchas evidencias que haya, si falta la principal, que sería la de una foto o un vídeo de cómo alguien realiza algo, todo lo demás son unas palabras contra otras. Una batalla de abogados, en la que cada cual defiende sus intereses, mientras la justicia bosteza entre sueño y sueño y hasta a veces se pone en huelga, del mucho trabajo que tienen y los pocos medios de los que disponen.
Y por supuesto, a la hora de las ventajas, siempre dispondrá de mayores garantías aquel que tenga dinero de sobra para meterse en largos y costosos pleitos, hasta agotar los recursos y la paciencia de sus oponentes.
Nada nuevo bajo el sol.
Gracias por tu interés y tu amabilidad.
Galería Corazones, dedicada a Aurora por su padre.
joseluismancebo.com
Muchas gracias José Luís por ofrecernos una entrevista tan detallada y extensa. Aún quedando muy poco tiempo para la prescripción espero y deseo que ojalá algún día se haga justicia y puedan conocer también donde está el cuerpo de su hija. Un abrazo muy fuerte a usted y a su familia.
Enlace a nuestro análisis del Caso Aurora Mancebo (Tarragona, 2004)
forocrimenymisterio.es
- Aunque el caso ofrece muchas incógnitas conocemos varios detalles del mismo, ya sea por prensa o por haberlo sufrido como es el caso de la familia, pero nadie mejor que un padre o una madre para darnos a conocer a una hija. ¿Cómo era Aurora?
- La investigación fue un completo desastre desde el principio, a veces no solo hacen falta conocimientos sino también actitud, y la policía nacional de Tarragona carecía de las dos cosas. Se perdió un tiempo vital que hubiese contribuido positivamente a la resolución del caso. ¿Qué se sabe de los fallos en la investigación y qué no se contó en prensa?
Cuando al fin pudimos enterarnos de quién era el chico al que habían visto en compañía de Aurora por última vez, no paramos de insistir en que se le investigase de forma seria y contundente, pero siempre nos daban largas hasta que ya un día nos dijeron que él no tenía nada que ver con el asunto y que su familia, que era "una familia muy decente" estaba muy molesta con nuestras insinuaciones.
- Nos cuenta que la policía apostó en un principio que se trataba de una desaparición voluntaria o que era usted el sospechoso a investigar. Debe ser muy duro ya no el hecho de ser investigado por la desaparición de su propia hija sino por ver como el tiempo se escapa investigando en una dirección equivocada.
- Edgar entró en escena el día 30 de marzo para supuestamente dar información a la policía, más de un mes después ¿Por qué cree que se puso en el ojo del huracán si aún no habían dado con él?
Su primera mentira fue decir que no la conocía de nada y que ella se le acercó para preguntarle si tenía coche y si la podía llevar a casa. Y quiso poner la guinda al pastel, añadiendo que esa chica parecía "desorientada".
Curiosamente, en mi primera rueda de prensa en el Ayto. de Tarragona (04/03/2004) de Tarragona tras la desaparición de Aurora, dije que ella estaba recibiendo un tratamiento farmacológico y que en caso de no poder seguir recibiéndolo, podría encontrarse "desorientada". Yo podría haber utilizado cualquier otra expresión, como obnubilada, confundida, indecisa, etc. pero estaba claro que él, que debía tener más interés que nadie en leer todo lo que se publicaba del caso, pensó que incidiendo literalmente en lo de "desorientada" en la comisaría de Tarragona, los avispados agentes deducirían que eso ya era una prueba de que Edgar decía la verdad.
Desgraciadamente, se perdieron muchos meses de angustias, sufrimiento e impotencia, hasta que moviendo muchos hilos a nivel personal, con un amigo que intercedió personalmente con un ministro, pudimos conseguir que el caso fuese traspasado a la UDEV y que viniese de Madrid un equipo especializado en desapariciones forzadas y capaz de aportar toda la eficacia que brillaba por su ausencia hasta ese momento. Al fin se tomaron declaraciones a varios testigos, los cuales dejaron constancia con evidencias demostrables de que Edgar había estado mintiendo desde el primer momento y todas las versiones posteriores que intentó dar, se las fueron desmontando una tras otra.
- Conocemos las diferentes declaraciones de Edgar de la que se extrae la hipótesis oficial. Pero como padre ¿Cuál es su hipótesis de lo ocurrido la noche de la desaparición de Aurora?
Antonio Neila era un chico menor de edad, que vivía en Reus. A través de un chat de homosexuales lo contactó un tal "Álvaro", que aparte de las conversaciones inherentes a las cuestiones de índole sexual, le puso de manifiesto su afición por el esoterismo y sus extraños gustos, como hacer sacrificios al ángel caído. Le comentó que él ya había realizado algunas experiencias con animales. Se deshacía en detalles de cómo debían hacerse, en medio de un bosque, por la noche y dentro de una estrella de cinco puntas que había que hacer en el suelo, etc. Ya hasta ahí, Antonio Neila se asustó bastante, pero mucho más ante la insinuación de llegar a hacerlo con personas.
Como ambos residían tan cerca (Tarragona y Reus) decidieron conocerse en persona a instancias de "Álvaro", aunque Antonio se curó en salud y acudió a la cita con otros amigos. El encuentro se llevó a cabo en Tarragona, una tarde de Noviembre del 2003 (meses antes de la desaparición de Aurora) y se dio la circunstancia de que también "Álvaro" iba acompañado de una chica, que por cierto le causó una grata impresión a Antonio.
Transcurrido algún tiempo tras la desaparición de Aurora y encontrándose Antonio Neila una noche en el pub La Gioconda, donde como en tantos lugares había carteles con la foto de Aurora y hablando con el portero -que casualmente era uno de los testigos que habían declarado haber visto a Aurora en compañía de Edgar el día de autos (la foto de Edgar aún no había salido publicada en los medios)- le comentó como de pasada, que él también había conocido a Aurora unos meses antes, a través de un amigo. El portero le sugirió que lo contase a la policía, por si pudiera tener algún interés. Y que si quería, él mismo lo podía poner en contacto con ellos, con los que ya había hablado varias veces. Al ser menor de edad, a Antonio Neila se le tomó declaración acompañado de su madre y cuál fue la sorpresa cuando al enseñarle fotos de varios individuos en comisaría, Antonio Neila dijo con asombro: Este es Álvaro.
Y ahí fue donde se enteró de que el psicópata que él había conocido con el nombre de Álvaro, era en realidad Edgar Mauriz Granell.
A Edgar debió resultarle muy fácil engañar a Aurora. Seguramente con ella también habría adoptado ese nombre falso. Debía ser un tipo tan encantador como embaucador. Hijo de madre soltera y criado por su abuela en el pueblo de El Morell, debió de tener una infancia en la que a falta de otras cosas, sobraban los recursos económicos que pueden satisfacer caprichos y encontrar ante cualquier conducta irregular justificaciones de todo tipo, llegando a hacerse un verdadero maestro en el arte de la mentira y el disimulo, hasta el punto de ser diagnosticado ya en plena adolescencia, como el tipo de persona que haría lo que fuese para negar sus faltas, con tal de no aparecer nunca como el culpable de sus actos. Diagnóstico que no me invento yo, sino que consta en el sumario.
A pesar de ser sometido a tratamiento por los impactos que las drogas producían en su cerebro, Edgar continuó siendo consumidor por vocación y hasta camello por afición (también consta en el sumario sus trapicheos de vendedor en la puerta del Pub Golfus), de variadas sustancias estupefacientes, por lo que sin dejar atrás los porros y las pastillas, ni abandonar la cocaína, tampoco le hacía ascos a otras drogas más complicadas de digerir, como la ketamina (un anestésico de caballos, para más señas), que al parecer produce reacciones obsesivas y en extremo violentas.
Y estoy casi seguro (opinión personal) de que le tuviera reservada a Aurora la escopolamina, vulgarmente conocida como "burundanga" o droga de los violadores, para la noche en que decidió sacrificarla. Bastaba con ponérsela en la bebida disimuladamente al final de la noche y acto seguido llevarla en el coche a lo que ella pensaba que iba a ser una experiencia de "limpieza espiritual", a través de un rito inocente e inofensivo, al que se habría prestado de buena voluntad y hasta con agradecimiento, tras haber confiado en esa "nueva amistad" que se habría mostrado con ella tan comprensivo y con tantas ganas de ayudarla a que se borrasen todos sus malos recuerdos. Estoy seguro también de que le habría ofrecido la posibilidad de conseguirle un trabajo, que era lo que ella más deseaba para poder proseguir la vida con plena normalidad, ya que los últimos días se la veía muy ilusionada y sonriente, como quien te quiere dar una gran noticia y a la vez sabe que debe guardar prudencia hasta que se cumpla el sueño.
Edgar debía tenerlo todo calculado de antemano: Le pondría las condiciones de que acudiese a la cita sin móvil, sin documentación, sin dinero. Solo podía llevar objetos que representaran recuerdos de tiempos felices, junto a otros que quisiera olvidar para siempre. Ella pensaría que era un requisito vital para lo de la "purificación" que Edgar le había prometido llevar a cabo, como si fuese un experto en ese tipo de rituales místicos, que Aurora debió creer por pura necesidad de confiar en quién le parecía tan buena persona y ni por un momento sospecharía que lo que él pretendía era que estuviese indefensa, incomunicada y sin medio alguno para pedir socorro o escapar. Y todo ello, con el as en la manga de tener sometida y anulada su voluntad, como el primer efecto de esa droga tan maligna y por desgracia tan fácil de conseguir. (La misma sustancia que algunos delincuentes suelen suministrar a pensionistas, consiguiendo que estos acudan al banco a sacar su paga y entregársela a quien se lo ordena y que una vez pasado el efecto, no consigan acordarse de nada, tal como hacen algunos violadores con sus víctimas. Casos así se han producido y publicado).
Sin embargo... debía ser condición indispensable llevar consigo una biblia. Aurora no tenía ninguna, pero consiguió llevarse a escondidas una que teníamos sus padres sin otros usos que estar en una estantería junto a otros libros y que no echaríamos en falta. Aurora debió de pensar que todo aquello era bueno y que él era un ángel que la quería proteger (de hecho, consta en las declaraciones de un testigo, que Edgar le comentó de manera un tanto ambigua o socarrona, que últimamente iba de "ángel protector").
Tampoco se le hubiera podido pasar por la cabeza a Aurora, que lo de incluir la Biblia estaba pensado como un ingrediente escénico, para que luego fuese encontrada junto a sus ropas, porque ese detalle iba a dar mucho juego mediático y sería "una buena pista" para que pudiesen surgir toda clase de conjeturas y desviar la atención hacia sectas que hubieran podido captar a Aurora, etc.
En cuanto a la manera de acabar con su vida y a juzgar por los vestigios de sangre a la altura de las muñecas en las mangas y en el cuello del abrigo, deduzco que tuvo que ser atada a un árbol y que las ligaduras le producirían tenues heridas, pero suficientes como para dejar esas marcas puntuales en el abrigo.
Cuando ya la tuviera drogada, atada y a su libre disposición, a saber qué satánicos y macabros juegos haría con ella, antes de acabar con su vida. También las marcas de verdín en las rodillas del pantalón y el encontrarse los botines curvados como herraduras, hacen suponer que la tuvo de rodillas. El lodo en el bajo de los pantalones, nos dan idea del trayecto en ese lugar boscoso al atravesar un arroyuelo, que hay justamente en El Morell, con apenas unos centímetros de agua.
Todo son imaginaciones mías, claro. Imaginaciones en base a todos los indicios racionales que se fueron desparramando por el sumario, como un sendero de migas de pan. Pero la justicia es ciega y a veces ni tiempo tiene para imaginar.
- Entiendo por lo que nos declara que no se empezó a investigar a Edgar hasta que el caso no pasó a la UDEV, de ahí que se tardase meses en analizar el coche y que este no ofreciese pruebas concluyentes.
Lo que sí detectaron en el asiento trasero eran dos clases de semen relativamente recientes, cuando ya lo de limpiar el coche a fondo carecía de importancia. Una muestra era de Edgar y la otra de sería de alguien que le acompañase, en cualquier otro momento de su ajetreada vida sexual.
Aunque sus respuestas a esta entrevista nos aclaran muchas dudas mantengo algunas de las preguntas que me hice durante la redacción del relato:
- ¿Revisó la policía las fotografías de la cámara de Aurora? ¿Se le pasó a la tarjeta de la cámara algún software de recuperación de fotos para en el supuesto de que alguna se hubiese borrado intencionadamente? ¿Y qué hay del ordenador? ¿Se revisó a fondo? Tal vez, y especialmente en aquella época, hubiese sido muy revelador encontrar posibles conversaciones de chat.
- ¿Se podía haber conocido la ubicación de Edgar la noche de la desaparición de Aurora por medio de la triangulación de las antenas telefónicas de modo que se hubiese podido establecer una ruta de los lugares en los que se pudo ocultar el cuerpo de Aurora?
- ¿Por qué Juan José no delató a Edgar al confesar la muerte de Aurora aunque este sostuviese que fue por muerte natural?
Lo de la "muerte natural" solo fue un intento, por parte de Edgar, de que él no era culpable y solo se trató de un fatídico accidente. Y cuando se hizo pública la desaparición, se vio obligado a darle alguna explicación, ya que Aurora no iba a ser encontrada y Juan José Rico sabía que Edgar y Aurora estuvieron juntos aquella última noche en el Puerto Deportivo de Tarragona.
- ¿No se obtuvieron huellas de calzado de la zona donde se encontró la ropa y pertenencias de Aurora?
También quiero destacar el hecho de que la policía y hasta el señor alcalde, que por entonces era Miquel Nadal, haciéndose eco de sus propias deducciones, intentaron convencernos de que las ropas las debía de haber dejado allí la propia Aurora. Unos lumbreras, todos ellos.
- Documentándome sobre el caso encuentro información muy escasa sobre Davinia López Maya que fue investigada en relación a la desaparición de su hija ¿Que nos puede decir sobre ella?
- ¿Se llegó a investigar a alguien más aparte de Edgar, Davinia, Juan José y la relación entre ellos? Según relataba el caso mis pensamientos se iban constantemente al entorno de la cafetería Leman.
- En conversaciones previas me comenta que usted y su mujer se niegan a conceder entrevistas a los medios. Es inevitable tener curiosidad por conocer el motivo de por qué esta decisión y por qué haber accedido a concedérmela a mí.
Este mes se cumplirán veinte años y aún hace unos meses nos seguían insistiendo en aparecer de nuevo por la tele. Pero… ¿Para qué...? ¿Para cubrir un espacio más...? ¿Acaso iba a servir para que al final se cambien las leyes injustas que protegen a los presuntos asesinos y los premian con el silencio tras ocultar los cadáveres, mientras siguen ignorando los derechos de las víctimas...? ¿Es eso lo que nos ofrecen a cambio, o simplemente la oportunidad de seguir con el pataleo, mientras los políticos que podrían cambiar las cosas solo se afanan y se dan prisa en defender sus propios intereses electorales y personales caiga quien caiga?
La verdad es que no merece la pena.
El por qué de acceder a esta entrevista contigo, habrá sido porque a Aurora le habría gustado la manera en que estás desarrollando tu trabajo y la forma tan educada en que me informaste y solicitaste mi supervisión.
- Aunque el caso prescribe este febrero ¿Mantienen vivas las esperanzas? ¿Hay algún hilo nuevo del que tirar? ¿Se mantiene de algún modo viva la investigación?
En cuanto a la investigación, si bien fue una gran ventaja disponer de la policía de Madrid, lo negativo es que al no residir aquí y una vez que terminaron su atestado final, en el que dejaban a las claras y con pelos y señales su convencimiento de la culpabilidad de Edgar, fueron requeridos para ocuparse de otros casos en otros puntos de España, dejándonos con un sentimiento de gratitud hacia su trabajo y la certidumbre de saber que hicieron todo lo que estuvo en su mano. A partir de ahí ya era cosa de la justicia. Y por muchas evidencias que haya, si falta la principal, que sería la de una foto o un vídeo de cómo alguien realiza algo, todo lo demás son unas palabras contra otras. Una batalla de abogados, en la que cada cual defiende sus intereses, mientras la justicia bosteza entre sueño y sueño y hasta a veces se pone en huelga, del mucho trabajo que tienen y los pocos medios de los que disponen.
Y por supuesto, a la hora de las ventajas, siempre dispondrá de mayores garantías aquel que tenga dinero de sobra para meterse en largos y costosos pleitos, hasta agotar los recursos y la paciencia de sus oponentes.
Nada nuevo bajo el sol.
- Vemos que es pintor y que es autor de numerosos cuadros de gran belleza. Es casi obligado preguntarle si tiene alguno dedicado a Aurora y si sería tan amable de mostrárnoslo.
Gracias por tu interés y tu amabilidad.
Galería Corazones, dedicada a Aurora por su padre.
Corazones | Jose Luis Mancebo
Corazones Finalizada en Junio de 2018, consta de diez obras de óleo sobre lienzo.Concebí esta serie como una dedicatoria a mi hija Aurora, cuyo recuerdo permanece vivo y siempre permanecerá,en nuestros corazones.
Muchas gracias José Luís por ofrecernos una entrevista tan detallada y extensa. Aún quedando muy poco tiempo para la prescripción espero y deseo que ojalá algún día se haga justicia y puedan conocer también donde está el cuerpo de su hija. Un abrazo muy fuerte a usted y a su familia.
Enlace a nuestro análisis del Caso Aurora Mancebo (Tarragona, 2004)
Caso Aurora Mancebo (Tarragona, 2004)
Caso Aurora Mancebo Tras una fuerte depresión producida por un estrés postraumático que la mantuvo siete años encerrada en casa Aurora empieza a levantar cabeza, adelgaza, deja de fumar, hace nuevas amistades y le ilusiona la idea de encontrar trabajo. Pero tan solo cuatro días después de salir...