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BAL Siete días de la ‘inquietante’ desaparición de Agostina Rubini en el Paseo Marítimo de Palma (Mallorca, 2 de octubre de 2024)

Rammstein

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Crímenes y crónica negra
Siete días de la ‘inquietante’ desaparición de Agostina Rubini en el Paseo Marítimo de Palma (Mallorca, 2 de octubre de 2024)

La familia continúa difundiendo la imagen de Agostina y pide toda la colaboración ciudadana posible tanto para compartir la fotografía como para cualquier pista que todavía no haya salido a la luz
La familia continúa difundiendo la imagen de Agostina y pide toda la colaboración ciudadana posible tanto para compartir la fotografía como para cualquier pista que todavía no haya salido a la luz

La Policía Nacional se encuentra triangulando cámaras y dispositivos móviles mientras la familia pide respeto y discreción

09/10/2024 04:00

«Que aparezca, por favor». Tras siete días de angustia, ése es el único pensamiento presente en la mente de la familia y los amigos de Agostina Rubini Medina, la joven argentina de 24 años de edad que desapareció el pasado miércoles 2 de octubre tras quedar para tomar algo con un grupo de amigos entre el Passeig Marítim y Santa Catalina, dos de las zonas de ocio palmesanas más populares. Tras mensajearse con su madre por whatsapp hacia las 19:00 horas de la tarde, mientras aún estaba en clase, y tomarse una fotografía en el baño de uno de los establecimientos que frecuentó la noche de su desaparición, el rastro de la joven se pierde.

Durante esta semana, la Policía Nacional ha tomado declaración a todos los testigos de esa tarde, además de triangular y recopilar toda la información posible desde teléfonos móviles y cámaras de seguridad que permitan recuperar los pasos de Agostina, sobre todo desde el momento en el que contesta al último whatsapp que intercambia con su madre, Ileana. Hasta las 22:00 horas se produce alguna interacción móvil más, luego deja de contestar y a la mañana siguiente, su teléfono está apagado. «Intercambiamos mensajes totalmente normales, me dijo que se iba a tomar algo, hablamos sobre el tiempo, el frío que hacía, no hubo nada extraño», explica su madre. Lo hace realizando un sobrehumano esfuerzo;siete días con la información mínima sobre la desaparición de una hija, no es fácil para nadie. La familia pide tres cosas importantes: difusión, respeto y discreción.

«Quiero difundir su imagen lo máximo posible. Que todo el mundo continúe compartiendo su fotografía, en redes, que cuelguen carteles, lo que sea», pide Eliana agradecida por la ayuda y apoyo que están recibiendo hasta el momento. También solicita respeto para el trabajo de la Policía Nacional, aunque no tener excesiva información sobre la investigación es muy duro para toda la familia: «Nos han pedido que tratemos de ser discretos con los medios de comunicación pero tampoco sabemos que es lo mejor en estos momentos. Los agentes nos han dicho que siguen un orden de búsqueda, que todo el equipo se encuentra volcado al 100%, pero es desesperante», describe Eliana.

La discreción es otro de los componentes a tener en cuenta en el trato de esta desaparición. La Policía Nacional la ha catalogado como 'inquietante', un grado que se otorga cuando a la persona la rodea alguna circunstancia personal o externa que pueda dificultar aún más su proceso de localización. «Hablar de los aspectos privados de su vida no ayuda en nada a su localización», zanja su madre. Su entorno quiere centrarse en la fotografía y en su difusión: «elegí la imagen que sale con los ojos cerrados porque conozco a mi hija y es donde mejor se pueden ver sus facciones, creo que es la mejor foto para encontrarla. La otra que han puesto es desde hace un año», explica.

Uno de los puntos de anclaje más importantes de la investigación es la fotografía que Agostina colgó en redes sociales esa noche, la del miércoles 2 de octubre. Una imagen tomada en el baño de un establecimiento de la zona acotada; en el que además de mostrar de forma fidedigna la ropa que portaba; permite establecer una ruta de desaparición. Aunque eso sí, todavía no ha trascendido el nombre del local en el que se hizo la story; aunque se ha compartido ya de forma viral. La familia trata de pasar los días con la información mínima, confiando en que los agentes tienen trazado el camino a su localización definitiva.

Esta fotografía es vital en la investigación ya que muestra la ropa que portaba Agostina cuando desaparece y uno de los lugares en los que estuvo, la pared del baño de un establecimiento de la zona. Se publicó la misma noche y fue compartida por familiares y amigos al día siguiente de la desaparición
Esta fotografía es vital en la investigación ya que muestra la ropa que portaba Agostina cuando desaparece y uno de los lugares en los que estuvo, la pared del baño de un establecimiento de la zona. Se publicó la misma noche y fue compartida por familiares y amigos al día siguiente de la desaparición

Hasta el momento, la información existente sobre Agostina es la siguiente: su nombre completo es Agostina Rubini Medina, hija de Ileana Medina y Mariano Rubini. La familia es de Mar de Plata y vive en la isla desde hace años. Agostina, de 24 años de edad, estudiaba en la isla Diseño hasta que decidió cambiarse a Integración Social, estudios que cursa actualmente en un centro de formación privada situado a unos veinte minutos andando de la zona de ocio a la que acudió el miércoles por la tarde a tomar algo con unos amigos. Según sus padres, su actitud aquel día no tuvo nada de extraño, no hubo discusiones ni alteraciones en ningún ámbito. Los rasgos físicos de la desaparecida son: altura de 1,60 metros, ojos marrones, complexión delgada, pelo castaño oscuro. Iba vestida con unos vaqueros azul celeste, camiseta marrón y camisa de leopardo. Uno de los aspectos que más la identifica, es un tatuaje en la espalda.

 
El vínculo entre Agostina Rubini y Malén Ortiz: eran amigas de la infancia

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Carteles difundidos tras las desapariciones de Malén Ortiz y Agostina Rubini

Iban a la misma escuela y la madre de Malén, Natalia Rodríguez, está ayudando "en todo lo que puedo" a la otra familia

11/10/2024 04:00

Agostina Rubini Medina y Malén Ortiz Rodríguez eran amigas. Las dos jóvenes desaparecidas, la primera en Palma desde hace una semana y la segunda en Son Ferrer desde hace once años, iban a la misma escuela de primaria del municipio de Calvià y las dos eran de origen argentino. Natalia Rodríguez, la madre de Malén, está ayudando «en todo lo que puedo» a la otra familia, según ha confirmado a Ultima Hora.

«Mi hija Malén era muy amiga de la hermana de Agostina y, como es normal,también tenía vínculos con ella, a pesar de que Malén era un poco mayor», ha explicado la progenitora, que se ha puesto a disposición de la familia argentina.

Según parece, Agostina, que es una joven solidaria y comprometida, acudió a alguna de las manifestaciones y concentraciones que se llevaron a cabo en los primeros meses en Santa Ponça, pidiendo la vuelta de Malén a casa.

El caso de Malén lleva años estancado, a pesar de que su madre sigue luchando para que los investigadores obtengan resultados. La Guardia Civil ha investigado a decenas de personas y ha destinado ímprobos esfuerzos para esclarecer la desaparición de la joven, aunque de momento no hay resultados.

La madre de Malén con el cartel de desaparición de su hija
La madre de Malén con el cartel de desaparición de su hija

La Policía Nacional, por su parte, está al frente de la búsqueda de Agostina Rubini, que el miércoles día 2 de octubre acudió a clase al instituto Josep Maria Llompart, en Palma. Al salir, poco antes de las ocho, la joven de 20 años habló con su madre y le comentó que iba al Paseo Marítimo con unas amigas. A las diez de la noche su móvil ya no contestaba. Desde entonces, no se tienen noticias de ella.

Los agentes del Grupo de Homicidios están rastreando la última imagen que Agostina subió a las redes sociales, y que parece que se tomó en un bar de la zona de Santa Catalina o el Passeig Marítim. También se está triangulando el teléfono móvil para seguir sus movimientos y determinar en qué momento y lugar fue apagado.

Los padres de Agostina se han volcado en la búsqueda y el miércoles se manifestaron en la Plaza de España de Palma, junto a otros familiares y amigos, pidiendo el regreso de la joven y la colaboración ciudadana.

 
Recuperamos esta noticia de 2015 en relación a la desaparición de Malén.



El italiano hallado muerto en Felanitx relacionó el caso de Malén con sectas

La Policía Judicial inspeccionando la furgoneta carbonizada del empresario Max Rossi

La Policía Judicial inspeccionando la furgoneta carbonizada del empresario Max Rossi

31/10/15 0:00

«Teniendo en cuenta lo que le pasó a la chica que desapareció en Magaluf hace dos años...Secta satánica presente en Mallorca y creo que sé dónde han hecho la misa negra...Si muero... ya sabes por qué». Este inquietante mensaje fue el último que Max Rossi, el empresario que apareció carbonizado y con un cuchillo en el corazón en agosto en Felanitx, envió a su madre en Italia.

Daniele Faldani, la progenitora, nunca se creyó la versión de la Guardia Civil de que su hijo se quitó la vida de forma voluntaria. Ahora, ha acudido a un popular programa televisivo de su país y ha desvelado cuál fue el último SMS de Massimiliano.

La madre de Rossi ha denunciado en su país que no está deacuerdo con las conclusiones de la Guardia Civil de Mallorca y que quiere que el caso se reabra. En su intervención en el programa de máxima audiencia «¿Quién lo ha visto?» sostuvo que podía haber alguien junto a la furgoneta, que lo apuñaló, y que el último SMS que él envió demostraba que sabía «cosas muy graves»relacionadas con sectas satánicas y misas negras. La Benemérita no da credibilidad a esta línea.

 
La policía busca en Son Reus el cuerpo de Agostina Rubini

Imagen de archivo de la planta incineradora de Son Reus

Imagen de archivo de la planta incineradora de Son Reus

Los investigadores dan por fallecida a la chica y realizan un cribado en busca de los restos

14/10/2024 14:34

Agentes de la Policía Nacional llevan una semana realizando un exhaustivo cribado en los depósitos de basura de Son Reus en busca de los restos de Agostina Rubini, la joven que desapareció el pasado miércoles 2 de octubre tras quedar para tomar algo con un grupo de amigos entre el Paseo Marítimo y Santa Catalina, dos de las zonas de ocio palmesanas más populares. Tras mensajearse con su madre por whatsapp hacia las 19.00 horas de la tarde, mientras aún estaba en clase, y tomarse una fotografía en el baño de uno de los establecimientos que frecuentó la noche de su desaparición, el rastro se pierde.

Durante los primeros días, la Policía Nacional tomó declaración a todos los testigos de esa tarde, además de triangular y recopilar toda la información posible desde teléfonos móviles y cámaras de seguridad. «Intercambiamos mensajes totalmente normales, me dijo que se iba a tomar algo, hablamos sobre el tiempo, el frío que hacía, no hubo nada extraño», explicó su madre.

A partir de ese momento, los investigadores del Grupo de Homicidios trabajan con la hipótesis de que la chica, tras indagaciones realizadas, estaría en Son Reus. Según información oficial facilitada por la Policía Nacional todo apuntaría a un fallecimiento de etiología accidental, descartando, según todos los indicios, la participación de terceras personas, continuándose en estos momentos con las labores de búsqueda.


Su amistad con Malén Ortiz

Agostina Rubini Medina y Malén Ortiz Rodríguez eran amigas. Las dos jóvenes desaparecidas, la primera en Palma desde hace diez días y la segunda en Son Ferrer desde hace once años, iban a la misma escuela de primaria del municipio de Calvià y las dos eran de origen argentino. «Mi hija Malén era muy amiga de la hermana de Agostina y, como es normal, también tenía vínculos con ella, a pesar de que Malén era un poco mayor», ha explicado la progenitora de Malén Ortiz.

Según parece, Agostina, que es una joven solidaria y comprometida, acudió a alguna de las manifestaciones y concentraciones que se llevaron a cabo en los primeros meses en Santa Ponça, pidiendo la vuelta de Malén a casa. El caso de Malén lleva años estancado, a pesar de que su madre sigue luchando para que los investigadores obtengan resultados. La Guardia Civil ha investigado a decenas de personas y ha destinado ímprobos esfuerzos para esclarecer la desaparición de la joven, aunque de momento no hay resultados.

 
La policía cree que Agostina Rubini cayó a un contenedor buscando su móvil y no pudo salir

El posicionamiento de su teléfono la ubica en ese punto y finaliza en la incineradora de Son Reus


16/10/2024 07:27

Agentes del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional trabajan con la principal hipótesis de que Agostina Rubini se cayó a un contenedor mientras buscaba su teléfono móvil y una vez dentro, quedó atrapada y no pudo salir. En los últimos días, los agentes responsables del caso han analizado de forma muy exhaustiva el contenido de todas las cámaras de seguridad próximas al último lugar donde las amigas y testigos vieron por última vez a la joven. Además, del punto donde la triangulación de las antenas de telefonía marcaron la posición de su móvil.

En las imágenes se puede apreciar a la chica caminando sola, dejando su bolso en el suelo. Se desconoce los motivos por los que la joven estaba junto al contenedor, pero todo hace pensar que en un momento dado se le pudo caer su teléfono y al intentar recuperarlo ella cayó al interior del depósito no pudiendo salir del mismo. Por ese motivo, fuentes oficiales de la Policía Nacional trabajan con la principal hipótesis de que Agostina falleció de forma totalmente accidental y descartando por completo la mano criminal o la implicación de terceras personas.

El contenido de la grabación e información completa sobre lo sucedido ya ha sido comunicado a los familiares y está previsto que el jefe del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional ofrezca en los próximos días una completa rueda de prensa para informar a los medios y responder las dudas de los periodistas.

Mientras tanto, los agentes siguen realizando un exhaustivo cribado en los depósitos de basura de Son Reus en busca de los restos de Agostina Rubini, la joven que desapareció el pasado miércoles 2 de octubre tras quedar para tomar algo con un grupo de amigos entre el Paseo Marítimo y Santa Catalina, dos de las zonas de ocio palmesanas más populares. Tras mensajearse con su madre por whatsapp hacia las 19 horas de la tarde, mientras aún estaba en clase, y tomarse una fotografía en el baño de uno de los establecimientos que frecuentó la noche de su desaparición, el rastro se pierde. Durante los primeros días, la Policía Nacional tomó declaración a todos los testigos de esa tarde, además de triangular y recopilar toda la información posible desde teléfonos móviles y cámaras de seguridad.


Son Reus

Los investigadores trabajan con la hipótesis de que la chica, tras indagaciones realizadas, estaría en Son Reus. De hecho, la triangulación y posicionamiento de su teléfono móvil acabó allí. Según información oficial facilitada por la Policía Nacional todo apuntaría a un fallecimiento de etiología accidental, descartando, según todos los indicios, la participación de terceras personas, continuando en estos momentos con las labores de búsqueda.

 
El jefe de Homicidios, sobre Agostina: «Es imposible sobrevivir en el interior de un camión de basura»

Ángel Ruiz, inspector del Grupo de Homicidios y el subjefe de la Policía Nacional de Baleares, Fernando Reboyras
Ángel Ruiz, inspector del Grupo de Homicidios y el subjefe de la Policía Nacional de Baleares, Fernando Reboyras

Los investigadores sostienen que «Agostina se metió en el contenedor voluntariamente y perdió el conocimiento»

17/10/24 12:17

Los investigadores de la desaparición el pasado 2 de octubre de la joven Agostina Rubini, de 24 años, sostienen que «fue ella quien de forma voluntaria accedió al interior de uno de los contenedores de basura y perdió el conocimiento», apunta Ángel Ruiz, jefe del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional. A las 00:27 horas del miércoles día 3 de octubre, un camión de EMAYA recogió la basura y, sin tener conocimiento de que la chica se encontraba en el interior, trasladó el cuerpo hasta la planta de tratamiento de Son Reus. Los investigadores sostienen que es «imposible sobrevivir en el interior de un camión de basura».

Desde hace días, la Policía Nacional, con ayuda de personal de EMAYA y de TIRME, buscan los restos entre las más de 15.000 toneladas de residuos. De hecho, en la segunda zona de la incineradora de Son Reus ya han encontrado restos óseos que podrían corresponder a Agostina. Los mismos han sido remitidos al Instituto de Medicina Legal de Palma para ser analizados.

A las 23:57 horas del día 2 de octubre, se pierde el rastro de la chica en la confluencia entre la plaza des Pont y la calle Andrea Doria. Los investigadores sospechan que pretendía tomar el bus, línea 104 rumbo a Palmanova donde residía después de haber estado tomando algo con sus amigos. «Se ha podido comprobar que nunca tomó ese bus», apunta Ruiz.

La principal hipótesis con la que trabaja el Grupo de Homicidios es que Agostina, que iba bajo los efectos del alcohol, se introdujera en el contenedor de basura de forma voluntaria y que, fruto de la ingesta de bebidas alcohólicas y de la medicación que tomaba, perdiera el conocimiento.

 
Quince días de incertidumbre, enigmas sin resolver y una vida rota: el caso Agostina Rubini

El Grupo de Homicidios de Policía Nacional ha realizado una exhaustiva investigación y continúa buscando a Agostina para confirmar la hipótesis principal del caso

El Grupo de Homicidios de Policía Nacional ha realizado una exhaustiva investigación y continúa buscando a Agostina para confirmar la hipótesis principal del caso

La familia de la joven pasa por un complejo trance tras afrontar, a la vez, una trágica pérdida, la incertidumbre eterna, una investigación con cabos sueltos y las hipótesis lanzadas a diario sin ninguna delicadeza

19/10/24 08:47

Fue cuestión de minutos. Un pequeño lapso de tiempo entre las 23:59 y las 00:12 de la noche del miércoles 2 de octubre en el cruce de Andrea Dòria con la Plaça del Pont, en Palma. Unos minutos cruciales que marcan el trágico desenlace de un caso que ha vuelto a conmocionar a la isla y la dejará marcada para siempre. Si durante esos minutos, según la única hipótesis policial, Agostina se hubiera sentido indispuesta fuera y no en el interior del contenedor; alguien hubiera podido verla o ayudarla.

La rueda de prensa ofrecida por la Policía Nacional en la Jefatura Superior de Palma, ha despejado muchas de las dudas que continúan sobrevolando el caso Agostina Rubini Medina; pero sobre todo, ha tratado de calmar las infinitas hipótesis lanzadas sin la delicadeza que requieren estos casos y que tal y como definía el Jefe del Grupo de Homicidios, Ángel Ruíz, dejan claro la necesidad de «informar a la sociedad para evitar la psicosis que se genera a veces».

Fernando Reboyras, Jefe Regional de Operaciones y Ángel Ruiz, Inspector Jefe del Grupo de Homicidios de Policía Nacional; afrontaron un difícil momento exponiendo las claves del caso ante los medios de comunicación

Fernando Reboyras, Jefe Regional de Operaciones y Ángel Ruiz, Inspector Jefe del Grupo de Homicidios de Policía Nacional; afrontaron un difícil momento exponiendo las claves del caso ante los medios de comunicación

La investigación tiene un punto de partida y un final abierto. Si los restos óseos que se han encontrado hasta el momento en Son Reus no pertenecen a Agostina, la Policía Nacional seguirá buscando: «hasta que la encontremos, entendemos que estamos buscando en el lugar indicado pero en el momento en el que se termine de buscar en las plantas de tratamiento, si no apareciera nada, la búsqueda no cesará». Puede que sea el mayor de los miedos de una familia que está sufriendo lo indecible; tanto encontrar los restos como no lograr hacerlo.

Ésta es la historia de Agostina Rubini Medina, según la «ardua y exhaustiva» investigación policial y los hechos que han podido contrastarse, desvelados durante una de las ruedas de prensa más difíciles de los últimos años, organizada en sede policial:

La desaparición de Agostina ha tenido repercusión internacional y su historia ha conmocionado a la sociedad balear

La desaparición de Agostina ha tenido repercusión internacional y su historia ha conmocionado a la sociedad balear

La joven nace en Argentina y es hija de Ileana Medina y Mariano Rubini. La familia es originaria de Mar de Plata pero vive en la isla desde hace muchos años; en Palmanova, Calvià. Agostina, de gran sentido artístico, estudia Diseño hasta que decide cambiarse, durante el pasado año, a Integración Social. Lo hace en un centro situado a unos veinte minutos andando de la zona de ocio a la que acudió, el miércoles de su desaparición, con unos amigos. Según sus padres, su actitud aquel día no tuvo nada de extraño, no hubo discusiones ni alteraciones de ningún tipo y en ningún ámbito.

«La desaparición de Agostina Rubini Medina, de 24 años, fue denunciada en la Guardia Civil de Calvià aunque se produce en Palma. Quiero agradecer a su familia, para la que, con todo el respeto, se ha llevado a cabo esta exhaustiva investigación», empezaba el Jefe Regional de Operaciones, Fernando Reboyras. Tras él, el Inspector del Grupo de Homicidios, Ángel Ruíz, tomaba la palabra y desgranaba, paso a paso, los indicios existentes que conducen a los agentes a pensar que Agostina falleció de forma accidental tras introducirse, «de forma voluntaria» en un contenedor.


El inicio de la investigación


En cuanto la Policía Nacional recibe la denuncia interpuesta en la Guardia Civil, cataloga la desaparición como inquietante porque «era una conducta que se salía de los hábitos de Agostina. Todo el equipo se puso a trabajar y ubicamos a la joven en la zona del Paseo Marítimo durante el miércoles por la tarde», explicó el Inspector de Homicidios.

Desde ese punto, los agentes realizan un seguimiento a través de las cámaras que van localizando y trazan su ruta hasta las 23:57 de esa noche. Es el último momento del que existe un registro audiovisual de Agostina. «Se la puede ver en la Plaça del Pont con Andrea Dòria, en su ruta previsible porque ella, como hábito, después de salir, tomaba el bus 104 para volver a su domicilio en Calvià y la parada se encuentra en el número 2 de esa vía, junto a una batería de contenedores».

Éste es el punto en el que se localiza la parada del bus 104 y la batería de contenedores, punto central de la investigación

Éste es el punto en el que se localiza la parada del bus 104 y la batería de contenedores, punto central de la investigación

Entre la cámara que la registra la última vez y la siguiente, en una zona de paso necesaria, «ya no se la ve pasar». El bus que la joven pretende tomar suele llegar a las 00:18 y ese miércoles pasa dos minutos más tarde, a las 00:20. Agostina no lo coge. Los agentes localizan a varios testigos en la zona, tres de ellos esperaban también para subirse al 104 y llegaron pocos minutos antes al lugar. Entre ellos, la Policía Nacional, localiza a una joven sentada en los bancos que se encuentran tras la batería de contenedores. Son las 00:12 de la noche. «La joven está hablando por teléfono y advierte un bolso depositado a unos treinta centímetros de los contenedores, perfectamente colocado, y junto a ese bolso, una blusa estampada de leopardo que, según hemos visto en las cámaras, llevaba puesta Agostina sobre otra camiseta», describe Ruiz, cabeza de la investigación de Homicidios.


El indicio más potente

Ese hecho es determinante para la Policía Nacional. «El hecho de que esté depositado, perfectamente colocado, es el indicio más potente que tenemos para pensar que accedió de forma voluntaria al interior de uno de los contenedores», explica. Los posicionamientos de las compañías telefónicas corroboran la información. El móvil de Agostina se ubica quieto en el punto a las 00:27 y hasta que pasa el camión de residuos de Emaya, del que también se hace seguimiento por cámara y se contrasta el trayecto con el personal de la empresa municipal y Son Reus; el móvil va en él. «El terminal se movía a una velocidad superior que la de una persona caminando, no se percibe a nadie en las cámaras y la trayectoria del terminal telefónico, además del tiempo que tarda en llegar a Son Reus, nos hace determinar que el teléfono se encontraba en el interior del camión de recogida», aclara Ángel Ruíz.


Descartar una mano criminal y la desaparición voluntaria

Hay varias razones por las que la Policía Nacional decide descartar la intervención de una tercera persona. La primera de ellas es que «se observa un tránsito totalmente normal, no hay semáforos cerca ni se para ningún vehículo que pudiera haber forzado a Agostina a subir a él». Tampoco les cuadra el posicionamiento del bolso que no deja entrever ninguna agresión previa porque no parece forzado, lanzado ni tirado, sino que está colocado en el suelo, muy cerca del contenedor. «Es incongruente que si se hubiera producido un ilícito penal y alguien quiere ocultarlo, deje vestigios por un lado a plena vista y en cambio, lance el teléfono a la basura», argumenta el inspector.

El supuesto de una posible desaparición voluntaria también queda descartado. «Ninguno de los testigos ve a una chica con las características de Agostina, tampoco se la ve volver sobre sus pasos, ni caminando en otra dirección, en ninguna de las cámaras de la zona ni de las calles aledañas. La desaparición voluntaria es una hipótesis totalmente descabellada porque hubiera sido imposible preparar un plan con antelación para evitar ser vista en ninguna de las cámaras existentes», dejó claro el Inspector del Grupo de Homicidios en la rueda de prensa.

La Policía Nacional trató de agilizar los plazos de investigación lo máximo posible para volver atrás sobre los pasos de Agostina pero el posicionamiento móvil y otras mediciones técnicas requieren al menos dos o tres días


La hipótesis principal

Los agentes de la Policía Nacional enumeraron una serie de rasgos sobre Agostina que suponen la base de la que, hasta el momento, es la única hipótesis sólida del caso. La complexión delgada de la joven argentina y por ende, su baja tolerancia a las bebidas alcohólicas; circunstancia que comprobaron entrevistando a su círculo. También se añade el testimonio del dependiente de una pequeña tienda de la zona a la que Agostina acude para comprar una bolsa de patatillas. «A través de los cargos en su tarjeta de crédito, localizamos este establecimiento y esta persona la conoce. No es una clienta habitual pero sí la ha visto algunas veces. Esa noche le llama la atención un cierto estado de embriaguez, nada alarmante pero sí el de una persona que ha tomado un par de copas tras unas horas en el Paseo Marítimo». Homicidios considera que su complexión física, la falta de hábitos de consumo de alcohol y la medicación que estaba tomando en aquel momento, «hacen que fuera especialmente fácil que le afectara el alcohol».

Aún así, el Jefe de Grupo deja claro que en ningún caso iba fuera de sí. «Se la observa caminar por la calle con normalidad, no va dando tumbos ni mucho menos; pero por su complexión y hábitos de consumo, el alcohol le pudo afectar de forma muy aguda», explica Ruíz.

Las cámaras de seguridad de los comercios y establecimientos de la zona han sido cruciales para trazar la ruta que siguió la joven

Las cámaras de seguridad de los comercios y establecimientos de la zona han sido cruciales para trazar la ruta que siguió la joven

En este punto, los agentes, vislumbran de una forma más clara lo ocurrido. «Los indicios que tenemos y no hay ningún otro que nos lleve hacia otro lugar, apuntan a que ella accedió al contenedor a coger algo que se le había caído con la mala fortuna de sentirse indispuesta, a causa de la bebida, en su interior. Digo mala fortuna porque si la indisposición le ocurre unos minutos antes, no hubiera quedado dentro», narró el Inspector, visiblemente entristecido por el suceso.


El contenedor y Son Reus

La supuesta indisposición que sufre Agostina una vez en el interior del depósito, es determinante para la Policía Nacional, ya que se comprobó mediante diversas pruebas que «se puede salir de ellos sin ningún problema, imprimiendo una fuerza mínima o al menos para levantar la tapa y pedir ayuda. Otro de los motivos que confirma la afección que sufrió es que la testigo ubicada en el punto entre las 00:12 y las 00:20 ve el bolso en el suelo y le llama tanto la atención «que se acerca y lo llega a manipular, aunque lo deja acto seguido. Está a escasos veinte centímetros del depósito y no escucha nada, ningún ruido; eso nos hace pensar que Agostina estaba dentro, privada de consciencia», explican los agentes, manteniendo en todo momento una explicación profesional a pesar de la dureza del caso.

En base a la investigación, el camión de residuos habría partido de allí con la joven en su interior y a través del posicionamiento del móvil se registra su llegada a Son Reus a las 00:52 de la noche. A las 02:59 de la madrugada se apaga. Lo hace en la plataforma de acceso donde los camiones llegan a verter los residuos recogidos. Allí se organiza el primer dispositivo de búsqueda.

«Se trata de una sala estanca, con muros de hormigón, de 50 metros de fondo por 30 de ancho y otros 50 metros de altura. En cuanto obtenemos los datos que ubican el móvil allí, se decreta parar totalmente la actividad», prosigue Ángel Ruíz. En ese momento, comienza una de las etapas más complejas del caso, una búsqueda minuciosa, compleja y exhaustiva que todavía no ha arrojado los resultados esperados.

En el tanque hay 12.000 toneladas de residuos. La imposibilidad de realizar un cribado a mano, por la peligrosidad del lugar hace que la búsqueda se realice por medios mecánicos. «Es un lugar en el que se tratan decenas de miles de toneladas semanales. La atmósfera es poco respirable y hay una acumulación de hasta 20 metros de basura que deja un suelo inseguro, derrumbes y la posibilidad de caídas importantes. Se habría tardado meses y no se hubiera podido realizar a mano con seguridad», clarifica la Policía Nacional.

Los agentes han tratado de consensuar con la familia como ofrecer la información a los medios de comunicación, a pesar de la imposibilidad de evitarles un sufrimiento difícil de describir

Los agentes han tratado de consensuar con la familia como ofrecer la información a los medios de comunicación, a pesar de la imposibilidad de evitarles un sufrimiento difícil de describir

A partir del lunes 7 de octubre, se organizan turnos mañana, tarde y noche para cubrir las 24 horas de búsqueda activa cada día. El personal de Tirme se implica en la búsqueda. Se amplía también a la planta adyacente; el lugar en el que se trata el material resultante y se incinera a más de 1200 grados durante mínimo una hora, allí hay tres mil toneladas más. También se busca en Santa Margalida, el punto al que llegan otras 209 toneladas de residuos. Una búsqueda entre 15.000 toneladas en total. La dificultad es máxima. A cierre de esta edición, los agentes han localizado restos óseos y se está determinando si alguno de ellos es humano para realizar posteriormente una extracción de ADN. Hasta el momento, no hay vestigios genéticos de Agostina.


Los enigmas sin resolver

Hasta que aparezca algún resto, la hipótesis principal sigue siendo eso, una hipótesis. Fundada en numerosos indicios claramente expuestos por los investigadores pero sin la confirmación de la prueba de mayor peso. Una de las cuestiones pendientes es que tampoco se localiza ADN en el contenedor en el que presuntamente se introduce la joven ni en el camión que lleva su terminal móvil hasta Son Reus.

El vehículo llega a la planta con 7200 kilos en su interior, entra en la plataforma de Son Reus a la 01:59 de la madrugada. «Como es lógico, nos llamó la atención que llegara tan tarde porque el trayecto entre Andrea Dòria, que es su penúltima parada, hasta allí no es tan largo. Está en la zona desde las 00:52, punto que posiciona también el móvil, pero no accede porque justo hay un fallo en la báscula de acceso que provocó atrasos de más de una hora. Esto nos creó dudas pero comprobamos los registros y hasta la incorporación de un camión auxiliar que se puso para paliar el retraso», argumentan los agentes.

Se incorpora a la investigación una grabación en la que se advierte el vertido del contenido del camión en la sala pero se trata de una cámara de control con la definición muy baja. «Se ve la descarga pero es imposible discriminar si entre los residuos pudiera haber o no una persona», aseguran. El terminal mantiene su última posición en esa sala y no se mueve de allí hasta apagarse.

El Grupo de Homicidios está convencido de poder encontrar algún vestigio en las salas de residuos a pesar de la dificultad que conlleva pero, a la vez, extraña el hecho de que, si la joven falleció a causa de la indisposición en el depósito o en el interior del camión, no se haya localizado ningún resto en ellos. La razón que se esgrime desde Jefatura sería el plazo transcurrido entre la desaparición de Agostina y la certeza del posicionamiento móvil, que no se pudo determinar hasta cuatro días después. «La planta funcionó del jueves al lunes con normalidad. Se hicieron inspecciones oculares en el contenedor y el camión pero también se utilizaron esos días con normalidad, incluyendo la limpieza del interior del camión después de cada turno con agua y algún producto. Además de seguirse utilizando», explican.

¿Pudo existir alguna forma de saber que Agostina se encontraba en el depósito cuando éste fue recogido o en el interior del camión antes de que descargara? Es la pregunta más dolorosa y la que podría derivar en, al menos, una revisión de los protocolos que se utilizan diariamente; sobre todo para intentar no dejar opción a que un suceso tan trágico vuelva a tener lugar. «Una vez que el contenido del contenedor entra en el camión, se compactan los residuos en su interior, están sometidos a una presión muy alta, su mecanismo es incompatible con la vida; una vez que cualquier persona entra en un camión de recogida de residuos es imposible sobrevivir», declaró el Jefe de Homicidios.

Se refiere a que los camiones de recogida, capaces de llevar hasta diez toneladas, almacenan y prensan lo que recogen, no hay oxígeno en el interior y eso es totalmente incompatible con mantenerse con vida. En esa circunstancia se basan para determinar que «Agostina iba privada de sentido en el momento en el que cae en el camión, no creemos que estuviera consciente cuando ocurrió», determinan.

De hecho, según manifiesta la Policía Nacional, no existe imagen ni se ubica ningún testigo que viera como la joven se introducía en el depósito; tan sólo el bolso depositado a escasos centímetros del mismo, junto a las demás pruebas expuestas, defiende esa argumentación. De ahí la importancia de localizar algún tipo de resto en las plantas de residuos. «Es un trabajo del Instituto de Medicina Legal, ellos son los expertos que podrán determinar si lo que hemos encontrado pertenece o no a un humano, son los facultativos los que deben analizarlo para llegar a un resultado concluyente».

Los últimos vestigios que podrían guardar relación con el caso fueron localizados en la planta aledaña a la de descarga de residuos, la de su tratamiento e incineración. Esos son los restos que están siendo analizados y si se determinan como humanos, se tratará de extraer ADN. Mientras tanto, la familia y sus amigos lloran ya la pérdida de Agostina, porque, de una forma u otra, la joven no se encuentra junto a ellos, que es lo que todos desearían. Su nombre y su historia quedarán grabados en la memoria tanto de la sociedad como de los agentes que continúan buscándola sin descanso.

 
La policía sigue buscando los restos de Agostina Rubini en Son Reus

Incineradora de Son Reus
Incineradora de Son Reus

El caso continúa con muchos cabos sueltos que los investigadores siguen tratando de esclarecer
22/10/2024 20:01

Los investigadores continúan buscando pistas que les lleven hasta la resolución del caso Agostina Rubini Medina, la joven de 24 años que desapareció, la noche del 2 de octubre, tras salir de copas con unos amigos al terminar las clases. Fue en un pequeño lapso de tiempo, entre las 23:59 y las 00:12 horas de la noche de aquel trágico miércoles, cuando Agostina -que iba bajo los efectos del alcohol- supuestamente se habría introducido de forma voluntaria, sin verse implicada la mano criminal, en uno de los contenedores ubicados en el cruce de Andrea Dòria con la Plaça del Pont, en Palma.

En la plaza, una joven que estaba sentada en un banco a unos metros del depósito de basura, encontró, a escasos 30 centímetros de éste, un bolso y una blusa que posteriormente se comprobó que pertenecían a Agostina. En este sentido. El Jefe del Grupo de Homicidios, Ángel Ruiz, explicó: «Descartamos la intervención de terceras personas por varios motivos. El tránsito de personas y de vehículos por la zona fue totalmente normal. En ningún momento hemos visto a nadie que pudiera haber parado su coche y forzado a Agostina a subir a la fuerza en contra de su voluntad», aclaró Ángel Ruiz, que a su vez aseguró en rueda de prensa que es «imposible sobrevivir en el interior de un camión de basura».

La última novedad que se tiene del caso, es que el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional localizó varios restos óseos en el vertedero de Son Reus. Estos huesos están siendo analizados para determinar si pertenecen a la joven desaparecida o se trata de algún animal que pudiera haber sido arrojado a la basura.

El Jefe del Grupo de Homicidiosdeclaró que no se detendrá la búsqueda hasta que encuentren el cuerpo de la joven. «Hasta que la encontremos, entendemos que estamos buscando en el lugar indicado pero en el momento en el que se termine de buscar en las plantas de tratamiento, si no apareciera nada, la búsqueda no cesará», concluyó.

Última Hora se entrevistó con los padres de Agostina, que a día de hoy no pierden la esperanza de al menos saber qué ocurrió con su hija, con la que hablaron a través de WhatsApp por última vez. «Solo queremos que vuelva y abrazarla» del mismo modo, manifestaron: «Esta situación es muy dura. Nos supera».

El Cuerpo Nacional de Policía, catalogó desde un primer momento la desaparición como «inquietante». Ahora los investigadores tratan de averiguar si los huesos hallados corresponden a Agostina o no. Este dato será determinante para el caso.

 
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